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Desgaste Emocional del Docente

La depresión y el burnt out (o agotamiento mental o psíquico) son muy frecuentes en los diferentes medios laborales en cualquier parte del mundo y...en cualquier puesto o función que desarrolle el ser humano. En el ámbito de la enseñanza se presenta con asiduidad estos problemas, no obstante, son pocos los estudios que relacionaron estos cuadros subjetivos con la eficacia de la tarea que desarrollan en sus tareas educativas, pero sobre todo con los errores que se cometen sin tener en cuenta este factor. Como no está claro si el burnt out está asociado con más errores laborales o si los docentes con burnt out simplemente aprecian que ellos están cometiendo más errores, se hace necesaria una investigación sobre el burn out en la población educativa de nuestras ciudades.
Creo coincidir con muchos de los lectores, si afirmo que muchos de los males de la sociedad actual están estrechamente vinculados al deterioro del concepto de autoridad. No necesariamente el ejercicio de la autoridad implica sometimiento, pero debe reconocerse que cuando la tarea no es gratificante, la inducción a cumplirla nace: o de un absoluto sentido de responsabilidad del agente actuante, o de una situación ideal, o de la rigidez de quien lo conduce.
Miremos a nuestro derredor y veremos colegios de formación secundaria y otros, docentes que han sido afectados por este mecanismo. Creo que en un nivel ministerial debería analizarse con mucha objetividad los reclamos de “flexibilización de la disciplina” hacia las tareas de los docentes (sobre todo las sobre-agregadas de carácter social). Tenemos que ejercitar un sentido crítico lo mas objetivo posible, siempre teniendo en cuenta que la docencia no es una disciplina mas, que no cualquiera puede ejercerla, que no es un hobby y que se tiene en sus manos nada menos que la responsabilidad del futuro de las nuevas generaciones.
Propongo este breve análisis, aunque parezca un poco molesto y ácido reflexionar y, sobre todo, saliendo de la tendencia actual de facilitarlo y popularizarlo todo. Hay falencias que percibimos en nuestra tarea de capacitadotes docentes, y es que una persona que trabaja toda su vida con personas: alumnos y sus familiares, colegas, profesionales de otras disciplinas, etc., es decir una actividad desarrollada en la dinámica de los grupos humanos, no reciben sin embargo, una formación específica sobre estas cuestiones. El trabajo, que por lo histórico no menos des-gastante, es el que proviene de la hiper-burocratización de las tareas, que des-estimula la creatividad y el placer de satisfacer los deseos vocacionales.
Hace poco tiempo se ha evaluado el impacto que puede tener sobre la personalidad de un docente el hecho de estar trabajando en condiciones inadecuadas, desprovisto de insumos básicos para cumplir con eficiencia su función, y por sobre todo carente de contención emocional y laboral.
El desgaste emocional o burn out, se lo ha distinguido de la depresión por muchos motivos, el principal es que los factores que provocan el llamado burnout no son internos de cada persona, sino primordialmente externos, o sea los desencadenantes provienen de una “ insuficiencia del entorno” en los suministros que brinda, sería como un “estrés especial asociado con presiones sociales e interpersonales”.
A continuación resumimos, siguiendo a Rotemberg, las características diferenciales del burn-out con el llamado estres.
El llamado comúnmente estrés está caracterizado por un:
sobre compromiso con la función
Las emociones se sobreactivan
El daño físico es primario
El agotamiento afecta la energía física
Produce desintegración
Puede ser entendido como falta de energía y la depresión por estrés responde a la necesidad del cuerpo de protegerse y conservar la energía
Sentimiento de urgencia e hiperactividad
Produce pánico, fobia y desórdenes de tipo ansioso
Puede matar prematuramente y probablemente no se tenga tiempo de finalizar lo que se empezó
En el burn out hallamos:
*Defensa caracterizada por el desapego hacia las personas que están a su
cuidado
*Las emociones se bloquean
*El daño emocional es primario
*El agotamiento afecta la motivación y el manejo de la situación
*Produce desmoralización
*Falta de ideales y de esperanza motivan depresión
*Produce persecución, despersonalización y desapego
*Puede no matar pero a lo largo de la vida puede parecer una vida
sin consideración ni mérito
Los problemas de salud mental que habitualmente vemos los especialistas, se asocian con una disminución de la calidad de vida y de pérdida del rendimiento en la actividad docente. Además, en forma involuntaria ponen en riesgo la eficacia del enseñar a sus alumnos. Por lo tanto es prioritario realizar esfuerzos para mejorar las condiciones laborales y la salud mental de los mismos.
Podríamos lamentarnos del descubrimiento tardío de una verdad a voces que lleva muchos años de evolución. Lo único rescatable hoy, es que se pudo separar netamente la depresión, del stress y del burn out. Creo que fue y es, por supuesto, una tarea “quijotesca”. Como aquel comentarista que escribía sobre el tema: “a propósito del Quijote, su vida tuvo un objetivo desaforado (objetivo quijotesco). Solo descubrió la verdad cuando sufrió un trauma en el cráneo y recuperó la conciencia. Allí reconoció lo que fue su último mensaje...el peor monstruo es el entendimiento"...
DR EDUARDO MEDINA BISIACH
El arte de la persuación
¿Cansado de ver como nadie hace caso a tus palabras? Echemos un vistazo a las técnicas más efectivas de persuasión, que puedes comenzar a aplicar ahora mismo...
El arte de la persuasión representa la historia de la manipulación diplomática pero astuta, tendiente a poner a las personas de tu parte sin recurrir al uso de la fuerza. Su objetivo primordial es básico, pero difícil de conseguir: convencer a tu audiencia de internalizar tu argumento, para luego adoptarlo como parte de su sistema de creencias.
El arte de la persuasión cuenta con seis armas para influir sobre otras personas, éstas son: reciprocidad, compromiso/consistencia, autoridad, validación social, escasez, gusto/amistad. A continuación, le echamos un vistazo a las técnica persuasivas más efectivas:
Fabrica una necesidad
Intentar persuadir a otros para que te crean cuando careces de una urgencia reconocible es inútil. Si lo que tú quieres —apoyo, dinero, aprobación— no es obvio, necesitarás hacerlo obvio fabricando una profunda y urgente necesidad. Es aquí cuando la escasez entra en juego. Las personas encuentran a objetos y oportunidades más atractivos cuando escasean o son raros.
Los publicitarios trabajan primero creando una necesidad en ti (nada puede quitarte la sed como...), luego en crearte la noción de escasez. En el mundo profesional, hay dos factores que están de tu lado a la hora de persuadir: el tiempo, y las acciones imprecisas de la competencia. En vistas de “ponerte a la audiencia en el bolsillo”, debes convencer al auditorio de que tiene una necesidad que ni siquiera sabe que tiene. Por ejemplo, implantar la necesidad de implementar un programa inmediatamente porque éste es el único momento en que puede llevarse a cabo con los mejores resultados.
Recurre a palabras cargadas
Los políticos y los publicitarios usan palabras cargadas todos los días. Considera las frases comunes “defender la democracia” o “Guerra contra el terror”. ¿Qué quieren decir precisamente? Ni siquiera una respuesta efectivamente trazada podría encontrar la conexión y el verdadero significado de estos términos. En el deseo de persuadir, el significado suele ser secundario cuando se recurren a palabras cargadas.
Por ejemplo, Warren Buffet -el famoso inversionista- rara vez omite referirse a sus inversores como “socios”, aunque claramente no lo sean. Desde luego, ellos saben que al hacerlo crean un lazo de igualdad y fraternidad sin la necesidad de hacer un solo renunciamiento. Las ideas de reciprocidad (la gente está más dispuesta a cumplir con los requerimientos de aquellos que primero han dado algo) y de gusto/amistad (las personas prefieren decir “sí” a aquellos que les son conocidos y les agradan) pueden verse en las palabras simples, pero cargadas, del Warren Buffet.
Habla su mismo lenguaje
Una vez más, decimos que las personas prefieren decir “sí” a aquellos que les son conocidos y les agradan. A este fin, un medio básico y efectivo de persuasión no sólo hace necesario el uso de un vocabulario comprensible y reconocible, sino que también se caracteriza por recurrir al nombre (o los nombres) de la audiencia. Es algo tan fundamental como cuando te encuentras con alguien por primera vez, y al verlo la segunda recuerdas su nombre. Sin dudas, causas una mejor impresión, ya que agasajas el ego y convences al receptor de que has podido recordad su nombre, desde luego, porque lo valoras demasiado para haberlo hecho.
Apela a la autoridad
Las personas se encuentran más dispuestas a seguir directivas y recomendaciones de un comunicador a quien atribuyen autoridad o pericia.
Un llamamiento a la autoridad, en el que demuestres tus profundos conocimientos sobre el tema, tus cualificaciones, o una muestra de tu propio interés o compromiso en el asunto, satisfará los deseos de tu audiencia de reconocer a un interlocutor en una posición de poder.
Recurre a las emociones
Con frecuencia, las personas asumen erróneamente que en el mundo de los negocios sólo cuentan los hechos. Si bien los números tienen un lugar bien ganado y nunca deben ser ignorados, recurrir a las emociones puede ser especialmente efectivo en el ámbito de la negociación.
La clave está en evocar una respuesta emocional usando metáforas o recurriendo al sentimiento del riesgo y la aventura (claro, sin excederte).
Apela a la razón
Apelar a la razón es recurrir a los hechos comprobados y los números incuestionables para influir sobre tu audiencia. Para muchos, en el ámbito del mundo profesional, no existe mejor forma de persuasión. En combinación con la autoridad, la razón y la lógica pueden tener efectos superlativos sobre la audiencia.
Cuenta una historia
Por último, es necesario dedicar algunas líneas a la importancia del poder persuasivo de una buena historia. Se cree que organizamos nuestros procesos mentales de acuerdo a historias, y es cierto que los grandes líderes son también grandes contadores de historias. Para ellos, una historia es un hecho envuelto en una emoción que insta a una acción que tiene la capacidad de transformar nuestro mundo. En consecuencia, las historias pueden usarse como técnica de persuasión.
Para ser exitosa como método persuasivo, una historia debe estar contada con pasión, a través de los ojos de un héroe, que en un primer momento encuentre un antagonista, que luego experimente un despertar de un conocimiento, y que este despertar conduzca a una última transformación.
El punto, en consecuencia, es vestir tu presentación con el atuendo de una buena historia. Posiciona principalmente lo que estás intentando persuadir (una oportunidad financiera) como el héroe; los obstáculos conocidos son los antagonistas (riesgo de pérdidas financieras); incluye tu argumento primario en forma de conocimiento (las razones por las que los riesgos se ven disminuidos); y la transformación final en forma de resultado percibido (la recompensa financiera). Y, desde luego, cuéntalo todo con mucha pasión.
Fuente: www.enplenitud.com


