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Frutos secos, a diario: no engordan y reducen el riesgo de enfermedad cardiovascular

 

El científico Joan Sabaté, pionero en las investigaciones que relacionaron los frutos secos con la disminución del riesgo de enfermedad cardiovascular, asegura que un consumo moderado de estos alimentos no engorda y recomienda que se coman a diario. Catedrático de Nutrición de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Loma Linda (EE UU), Sabaté ha constatado los notables beneficios que reportan los frutos secos a la salud.Si una persona come habitualmente frutos secos le puede cambiar el metabolismo

Sabaté, que lleva investigando durante más de veinte años, explicado a aquellas personas que todavía tienen reticencias a comer frutos secos por miedo a ganar kilos, que una de las razones por las que no engordan, si se comen de forma moderada, es por el poder saciante al ser ricos en grasa y proteína. "Al comerlos dejamos de comer otras cosas", afirma.

Además, mientras que la energía de un aceite líquido se asimila en su totalidad, el que aporta un fruto seco masticable y con fibra hace que entre el 10 y 20% de grasa nunca llegue a nuestra sangre, "igual que entra, sale".

Aunque todavía no está probado científicamente, Sabaté también menciona que es posible que la composición de los frutos secos aumente el metabolismo basal. "Si una persona come habitualmente frutos secos le puede cambiar el metabolismo y consumir más calorías sin hacer nada, al contrario del que no come nueces", apunta.Hay que comer todo tipo, pero en un país mediterráneo no te olvides de las nueces

El profesor asegura que las nueces son el fruto seco que mejor se complementa con la dieta mediterránea al ser rico en ácidos poliinsaturados u omega 3, mientras que en una dieta anglosajona, que utiliza el aceite de maíz, es más recomendable los pistachos, almendras y avellanas, con ácidos moninsaturados, una grasa similar a la del aceite de oliva. También se ha demostrado que baja el colesterol."Hay que comer todo tipo de frutos secos, pero si estás en un país mediterráneo, no te olvides de las nueces, y en un país anglosajón no olvidar las almendras, pistachos y avellanas", apunta Sabaté.

El investigador considera que en las dos últimas décadas ha aumentado la ingesta de frutos secos tanto en las sociedades que lo consumían ya en su dieta, como en aquellas que solo los tomaban tradicionalmente por navidad. “A nivel individual se ha multiplicado el consumo por cinco”, ha precisado, al igual que se ha quintuplicado la producción, en especial en zonas como California.La percepción de que los frutos secos son sanos es un hecho.

En los últimos veinte años, tras diferentes estudios, como los precursores de la Universidad de Loma Linda, se ha ratificado que comer regularmente frutos secos (30 gramos diarios es la cantidad recomendada) disminuye en un 50% el riesgo de sufrir un infarto de miocardio o de morir de una cardiopatía isquémica.

"Que un solo alimento sea capaz de disminuir de una forma tan drástica ese riesgo era inaudito, nosotros fuimos los primeros que no nos lo creíamos", manifiesta Sabaté, quien recuerda que tras varias investigaciones, los resultados se publicaron en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine en un momento en el que la fama de los frutos secos era que al ser ricos en grasas, engordaban.

Pero la abrumadora mayoría de las investigaciones (el más reciente es el estudio PREDIMED) apuntan a que comer un puñado al día disminuye un 10% del colesterol malo y no varía el bueno, mientras que los triglicéridos también bajan, reduciendo así el riesgo cardiovascular.

Ana Soleras/ EFE

04/10/2013 07:40 Diagnóstico Enlace permanente. Ciencia y Salud No hay comentarios. Comentar.

Litiasis renal en edad infantil

Los más recientes reportes de literatura científica, evidencian un aumento en la incidencia de esta enfermedad en infantes, lo que pudiera estar asociado a cambios ambientales, factores dietéticos y al aumento de la obesidad infantil en edad escolar

La presencia de cálculos renales no solo afecta a personas adultas,  aunque muchos desconocen la posibilidad de que recién nacidos y niños en edad escolar padezcan de litiasis renal (presencia de cálculos en los riñones o en las vías urinarias, bien sea, uréteres o  vejiga), los más recientes reportes de literatura científica evidencian un aumento en la incidencia de esta enfermedad en infantes, lo que pudiera estar asociado a cambios ambientales,factores dietéticos y al aumento de la obesidad infantil en edad escolar( niños entre 6 y 12 años de edad).

Para conocer de este tema consultamos al doctor Elías Mora Kumboz, urólogo de la Policlínica Metropolitana, de amplia experiencia en el tratamiento de litiasis renal. “En líneas generales, explica el especialista,  la mayoría de esos cálculos se encuentran en el riñón y en el uréter. Tiene igual incidencia en el sexo masculino como en el femenino, y es muy alta cuando se han hecho derivaciones urinarias por malformaciones congénitas asociadas a infecciones. Entre los  factores de riesgo asociados a la presencia de  cálculos urinarios en niños, se encuentran los genéticos, ambientales, y los que se producen por los cambios que se registran en los hábitos dietéticos”.

Refiere, como ejemplo, la alta ingesta de bebidas carbonatadas, el aumento de sodio en las comidas, la obesidad infantil y el riesgo metabólico, que se relacionan con la eliminación de calcio por la orina debido a los cambios ambientales. En relación a los factores ambientales, en Estados Unidos, se ha registrado un aumento en la incidencia en la época de verano, entre los meses  de julio a septiembre, por las altas temperaturas que hace que el cuerpo pierda más líquido.

Los síntomas

Un recién nacido puede presentar litiasis, en muchos casos debido  al uso de ciertos medicamentos, como, por ejemplo, el diurético lasix utilizado en niños con algunas patologías

- Un recién nacido no habla, no puede expresar dónde le duele, ¿es complejo hacer el diagnóstico en estos casos?

- Aunque no es muy frecuente, un recién nacido puede tener cálculos. La presencia de sangre e infección en la orina, y el dolor abdominal hace suponer que hay litiasis. Para hacer el diagnóstico se recurre al ultrasonido, a una placa simple de abdomen y/o a una tomografía de abdomen, sin contraste y baja radiación, que arroja un  mejor resultado diagnóstico tanto en niños como en adultos.

Aclara el doctor Mora Kumboz, que no todos los cálculos que se diagnostican a niños necesitan intervención quirúrgica. En muchos casos, se expulsan espontáneamente, sobre todo,  si son  de menos de 4 mm de diámetro.  Si no es así, al igual que en los adultos, se recurre a la endourología, es decir, cirugía mínimamente invasiva,  ya casi no se emplea la cirugía abierta.

“El manejo quirúrgico para tratar los cálculos renales ha cambiado con la aparición de la endourología.Los aparatos que se emplean en adultos han sido modificados para poder ser utilizados en niños. Si la piedra mide menos de un centímetro, y está ubicada a nivel de riñón,  se emplea la pulverización o litotricia con ondas de choque, con una tasa de retratamiento de 30 por ciento. Es bueno destacar, que un 30 por ciento de pacientes con cálculos de menos de un centímetro, necesita una nueva sesión de litotricia, que siempre es mejor que una cirugía abierta. Usualmente se hace una nueva sesión transcurrido un mes a tres  meses, después de la primera, con el fin de asegurarse que desaparezca por completo el cálculo renal”.

Cuando el cálculo mide más de un centímetro, tanto en niños, como en adultos,  se recurre a la cirugía renal  percutánea. Los instrumentales son más pequeños en longitud y diámetro para poder ser empleados en forma más segura en niños.

Otro procedimiento quirúrgico que se emplea es la ureterolitotricia,  pulverización de los cálculos cuando están en el uréter, con  aparatos miniaturizados que se introducen por la uretra, con una mínima tasa de complicaciones y  muy alta efectividad. Si el paciente presenta anomalías anatómicas congénitas, deben ser corregidas simultáneamente.

-           Un niño que presente cálculos renales en edad escolar, ¿está condenado a tenerlos toda su vida?

-           Después que se resuelve la emergencia, se elimina el o los cálculos con alguno de los procedimientos descritos, el paciente se remite al nefrólogo, especialista encargado de estudiar, desde el punto de vista metabólico, las causas de la litiasis para evitar la recurrencia. Si se corrige el problema metabólico, el niño no está condenado a sufrir siempre de cálculos, porque se le proporciona un tratamiento preventivo.

Publicado en: www.dreliasmorakumboz.blogspot.com

16/03/2013 06:53 Diagnóstico Enlace permanente. Ciencia y Salud No hay comentarios. Comentar.

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El apoyo de la pareja ante un diagnóstico de cáncer

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El papel del cónyuge es esencial en la supervivencia del enfermo oncológico, según investigaciones recientes.

El cáncer afecta no solo a los pacientes, sino también a los familiares más allegados que cuidan de ellos, como la pareja. El papel del cónyuge es esencial en la supervivencia a medio y largo plazo de los enfermos oncológicos. Sin embargo, tampoco hay que olvidar el bienestar del cuidador, ya que solo con energía plena puede ayudar de forma efectiva a su pareja enferma. En este artículo se aborda el valor del respaldo social en el manejo y el tratamiento del cáncer y de la adecuada comunicación para una buena relación paciente-cónyuge.

Los pacientes con cáncer de pulmón localmente avanzado sobreviven más tiempo tras el tratamiento que los pacientes solteros, según un nuevo estudio presentado en el Simposio Multidisciplinario de Oncología Torácica de 2012, celebrado en Chicago (EE.UU.). Los autores, de la Universidad de Maryland, atribuyen esta mejora de la supervivencia al mayor apoyo del cónyuge. Aunque el análisis es de tamaño reducido (170 voluntarios), los resultados son importantes porque se suman a otros trabajos que habían llegado a conclusiones parecidas.

Una investigación publicada en la revista ’Cáncer’, en 2009, indicaba no solo que la pareja es beneficiosa para los pacientes, sino que un proceso de separación paralelo a la enfermedad podría influir de forma negativa en los índices de supervivencia. Los voluntarios estudiados padecían la forma más común de cáncer de pulmón (células no microcíticas) en estadio bastante avanzado, tratados con quimioterapia y radioterapia entre 2000 y 2010. Tres años después del tratamiento, el 33% de los pacientes emparejados seguía con vida, frente al 10% de los solteros. Las mujeres con pareja tenían el índice más alto de supervivencia (46%), y los hombres solteros la más baja (3%). Las mujeres solteras y los hombres emparejados mostraron el mismo índice (25%).

Los resultados sugieren la importancia del respaldo social en el manejo y el tratamiento de los pacientes con cáncer. Los científicos concluyen que este hallazgo, sumado a unos mejores mecanismos de apoyo, podría tener más impacto en el aumento de la supervivencia que muchas nuevas técnicas terapéuticas. Por tanto, parece esencial no solo la búsqueda de nuevos fármacos y tratamientos, sino también la exploración de nuevas formas para respaldar mejor a los pacientes.

 La cónyuge del enfermo de cáncer puede sufrir una angustia emocional comparable a la del propio paciente.

Una buena comunicación es esencial para ofrecer el respaldo y apoyo adecuado a una pareja que sufre cáncer. En esencia, implica hablar de forma abierta y honesta sobre los pensamientos y emociones, como el miedo, de ambos miembros de la pareja. También supone aprender a escuchar de verdad. No es tarea fácil, porque en ciertos momentos puede caerse en el reproche y en la búsqueda de culpas.

Hay técnicas que pueden ayudar a que la comunicación sea beneficiosa:

  • Escucha activa, es decir, concentrarse en entender lo que está contando la pareja, no en lo que se va a decir después.
  • Tratar de no asumir que se sabe lo que piensa o siente la pareja. Asimismo, dejar el tiempo necesario al paciente para que encuentre las palabras que desea utilizar sin presionar. Es recomendable hablar de forma alternada y sin interrumpirse el uno al otro.
  • Describir los sentimientos negativos sin culpabilizar a la pareja.
  • Evitar la crítica, el sarcasmo, los insultos, la injuria y los gritos.
  • No tratar de resolver problemas importantes en una sola conversación

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29/11/2012 07:32 Diagnóstico Enlace permanente. Ciencia y Salud No hay comentarios. Comentar.

La sal de la vida

 

Componente básico de toda comida, hoy existen nuevas variedades de sal que permiten hacer elecciones más saludables

A la hora de prevenir la aparición de condiciones como la hipertensión la primera indicación es reducir el consumo de sal. Es un consejo tan diseminado que forma parte de aquellas cosas que sabemos antes de pisar el consultorio médico. Porque en el imaginario popular el sodio, el principal componente de la sal, es un sazón de alto riesgo para el organismo.

Y, por supuesto, no se trata de eliminar la palabra sal de nuestro diccionario cotidiano, sino de iniciar pequeños que la vuelvan a colocar en su justa medida. Según el manual “¡Coma menos sal y sodio!” de la Oficina de Investigación de la Salud de Minorías del Instituto del Corazón, Pulmón y Sangre de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por su siglas en inglés) “usted puede hacer algunos cambios sencillos que le ayuden a usted y a su familia a comer menos sal y sodio”.

Y son tres los pasos clave que indica esta guía:

“Escoja fruta y vegetales para comer como bocadillos en vez de papas fritas y galletas saladas”.

“Lea las etiquetas de los alimentos. Compre los que tienen marcado ‘reducido en sodio’, ‘bajo en sodio’ o ‘sin sodio’”.

“Reduzca el consumo de alimentos enlatados y procesados, como chorizo, mortadela, peperoni, salami, jamón, sopas enlatadas o en sobre, pepino encurtido y aceitunas”.

La sal de mesa, la que utilizamos para salar o sazonar los alimentos, está compuesta de sal y cloruro. El organismo requiere de este componente para estimular el funcionamiento del sistema nervioso y del sistema muscular. En la cantidad adecuada, la sal ayuda al equilibrio de estas funciones y también del agua en el cuerpo.

Pero, en exceso, puede ayudar a la acumulación de agua y promover el aumento de la presión arterial.

Según información que brinda la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) los adultos americanos saludables pueden consumir hasta 2.300 miligramos de sodio al día. “Esto es una cucharada de té de cloruro de sodio”, indican.

Sobre las recomendaciones para reducir la ingesta de sal, la AHA complementa los tres básicos del NIH. Los cardiólogos enumeran ocho puntos que consideran esenciales para comer con menos sal, sin resignar sabor. Éstos son:

Elegir alimentos frescos o congelados sin aditivos de sal.

Seleccionar nueces o semillas sin sal, frijoles, arvejas y lentejas secas.

Limitar el consumo de snacks salados, como papas fritas o pretzels.

Evitar agregar sal y vegetales enlatados en las comidas caseras.

Elegir sopas sin sal.

Elegir leche sin grasa y quesos descremados.

Solicitar que la comida sea preparada con poca sal cuando se va a comer afuera.

Usar pimienta e hierbas para darle sabor a la comida.

La Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) explica que los alimentos clasificados como “libres de sodio” deben contener menos de 5 miligramos de sodio por porción; los que indican “bajo en sodio” no más de 140 miligramos en la misma cantidad y los que dicen “reducido en sodio” deben tener una reducción de sodio de hasta el 25 por ciento sobre el producto original.

Fuentes: “¡Coma menos sal y sodio!” National Institutes of Health(NIH), American Heart Association, Food and Drug Administration.

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31/10/2012 11:31 Diagnóstico Enlace permanente. Ciencia y Salud No hay comentarios. Comentar.

7 cosas que debes saber sobre la Diabetes Mellitus (Especial)

La diabetes ocupa uno de los primeros lugares en la lista de principales causas de muerte en los Estados Unidos. De acuerdo a datos publicados por el National Council of La Raza (NCLR), en el 2005, 20 millones de personas en el país padecían de esta enfermedad, en especial, la tipo 2. Hoy, seguramente, los números han ido en aumento, especialmente entre los hispanos. Se estima que tres de cada 10 personas mayores de 50 años que vive en este país padece de diabetes. Los hispanos en general, tienen 1.5 más probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2 que las personas de otras razas. Y entre los hispanos, las personas de origen mexicano están en mayor riesgo de padecer esta enfermedad que es casi tan antigua como la humanidad.

El nombre de la diabetes mellitus, hoy más conocida simplemente como diabetes, fue asignado por los romanos y los griegos. La palabra “mellitus” significa “dulce” en Latín.

Al parecer, los romanos descubrieron esta enfermedad –y esto no va a sonar muy agradable—lo hicieron bebiendo la orina de los pacientes para detectar si era más dulce.

Los griegos por su parte, se dieron cuenta de que quienes tenían la orina más dulce, también eliminaban líquidos tan pronto como los tomaban. Entonces dijeron la palabra “diabetes” que en griego significa “sifón”. Es decir que diabetes mellitus es algo así como “sifón dulce”. Veamos de qué se trata esta enfermedad con nombre greco-romano.

1. ¿Qué es?

Comúnmente conocida como diabetes, esta enfermedad se desarrolla cuando el páncreas o deja de producir insulina, o no produce suficiente cantidad de esta hormona, o la que produce no funciona bien. La insulina es una hormona producida por el páncreas que le ayuda a las células a extraer la glucosa (un tipo de azúcar). La glucosa en la sangre se utiliza como fuente de energía. Imagínate que la insulina es como un mensajero que lleva un encargo importante, la glucosa, y va tocando a la puerta de las células para que éstas reciban su pedido. En pocas palabras, la insulina es quien regula los niveles de glucosa o azúcar en la sangre. La diabetes mellitus se presenta cuando el páncreas no produce esta hormona en cantidades suficientes o cuando las células del cuerpo desarrollan una resistencia a ella, o “no la dejan entrar”. En cualquier caso, el efecto es el mismo: los niveles de glucosa en la sangre aumentan. Sin embargo, dependiendo de ciertas variables, hay dos tipos de diabetes.

Diabetes tipo 1: Antes se le conocía como “diabetes juvenil” porque por lo general aparece antes de los 35 años, también se le conoce como “diabetes insulino-dependiente” porque la gente necesita inyectarse insulina todos los días para poder metabolizar los alimentos que consumen y depende de ella para vivir. En este tipo de diabetes el páncreas o no produce insulina o produce muy poca. Aunque aún se desconoce exactamente qué la causa, se sabe que el propio sistema de defensa de la persona (sistema inmunológico) ataca y destruye las células productoras de insulina (células beta) y éstas no pueden producir más insulina.

Diabetes tipo 2: Es la forma más común de diabetes y por lo general se desarrolla en las personas de mayores de 40 años. En esta forma de diabetes, lo que sucede es que las células del cuerpo desarrollan resistencia gradual a los efectos de la insulina.

Normalmente, cuando la insulina llega a una célula, manda una señal al interior de esta para que los “transportadores de glucosa” la conduzcan hacia el interior de la célula. Sin embargo, cuando hay resistencia, esta señal es bloqueada y las células no pueden tomar suficiente glucosa de la sangre. Esto ocasiona que los niveles de azúcar en la sangre se eleven, lo cual hace que el páncreas produzca más insulina. Las células beta (del páncreas) se esfuerzan demasiado, y esto produce que eventualmente se desgasten y mueran. Lo más grave de todo, es que no son reemplazables. La causa de este tipo de diabetes está relacionada con la obesidad y con factores genéticos. Tres de cada cuatro personas que padecen este tipo de diabetes, sufren de sobrepeso. El factor hereditario es muy común entre los hispanos, los afroamericanos y los indígenas americanos.

Gestacional: Se presenta durante el embarazo, por lo general después de que han pasado 20 semanas de gestación. Ocurre cuando las hormonas que produce la placenta para mantener el embarazo se elevan, y el páncreas de la mujer embarazada no puede producir suficiente insulina ya que esas hormonas hacen a las células más resistentes a la insulina.

Lo bueno es que este tipo de diabetes desaparece generalmente después de haber dado a luz, lo malo es que las mujeres que la han padecido tienen más predisposición de desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro. El riesgo más grande de contraerla lo tienen las mujeres que dieron a luz a un niño que pese más de 9 libras, tienen más de 30 años, son obesas o tienen algún familiar con diabetes mellitus.

Hay otra enfermedad que se llama Diabetes Insipidus o insípida, pero es una enfermedad diferente, no relacionada con esta y no muy frecuente.

2. Síntomas

Hay una variedad de síntomas que se presentan con la diabetes. Algunos se deben a la elevación del azúcar en sangre, otros se deben al daño que esta enfermedad causa en los distintos órganos del cuerpo (los ojos, los riñones, el sistema cardiovascular, el sistema nervioso) a lo largo del tiempo. Entre los síntomas de la diabetes tipo 1 y 2 están:

•  Mucha sed

•  Orinar con frecuencia

•  Mucha hambre

•  Pérdida de peso

•  Debilidad y somnolencia

•  Cambios en la visión o visión borrosa

•  Náuseas y vómito

•  Cansancio

•  Infecciones frecuentes o de curación lenta

•  Disfunción eréctil

Es necesario aclarar que los síntomas de la diabetes tipo 1 típicamente son más repentinos. Es decir, en el curso de pocos días, la persona con diabetes tipo 1 empieza a orinar más, nota mucha sed y se puede deshidratar debido a la cantidad de líquido que pierde en la orina y, a veces, el vómito. Es común que estas personas puedan desmayarse, entrar en coma y en algunos casos, pueden morir si no se tratan rápidamente. Por otro lado, los síntomas de la diabetes tipo 2 se van desarrollando a través del tiempo y es poco a poco que van volviéndose más severos. Por un largo período (pueden pasar años) el páncreas trabaja el doble, y los síntomas se presentan cuando ya las células están gastadas.

3. Causas

La diabetes tipo 1, no se puede prevenir, pues las causas no son claras. Se dice que es probable que hay personas genéticamente predispuestas a desarrollar enfermedades auto inmunes (como es el caso de este tipo de diabetes) que se desencadenan cuando están expuestas a un virus. Otra teorías apuntan a que ciertas toxinas la pueden producir. Los investigadores siguen haciendo estudios para determinar a ciencia cierta la causa.

La diabetes tipo 2 por el contrario, puede prevenirse, o al menos, retrasarse, si se conocen los factores de riesgo: ser obeso e hispano son dos de los ingredientes claves en esta receta. Así que lo ideal es aprender a llevar una alimentación sana desde pequeños, hacer ejercicio y mantener un peso saludable.

 

4. Prevención y tratamiento

La diabetes no tiene cura, pero el tratamiento adecuado puede reducir la posibilidad de complicaciones y hacer que los pacientes lleven una vida bastante normal. Si aparece algún síntoma de los mencionados anteriormente, es necesario que visites de inmediato al doctor, quien te hará los exámenes necesarios como la prueba de glucosa en la sangre. Un nivel de 200 mgs. por decilitro o más elevada en una muestra de sangre en una persona que no está en ayunas, sugiere que podría tener diabetes, el diagnóstico se establece si tu nivel está en 126 mgs./dl en ayunas dos veces, ya que los niveles normales son entre 70 y 100 mgs./dl en ayunas. Si se tiene entre 100 y 125 mg/dl se tiene pre-diabetes. La prediabetes aumenta el riesgo de desarrollar diabetes y de tener problemas cardiovasculares.

La pre-diabetes también es importante, no la tomes a la ligera. Es una llamada de alerta importante y ya pone en riesgo tu salud.

Independientemente del tipo de diabetes con el que te hayan diagnosticado, el tratamiento incluye llevar una alimentación saludable, balanceada, con cierta cantidad de carbohidratos (azúcares) que provienen principalmente de las frutas, las verduras y los granos integrales (limitando las golosinas y los pastelitos para ocasiones muy especiales).

Además, debes incluir proteínas y grasas saludables (limitando la cantidad de grasas saturadas que elevan el colesterol). Es importante que comas tres veces al día, idealmente alrededor de la misma hora, con un refrigerio antes de acostarte y que incorpores el ejercicio en tu vida diaria. La cantidad de la comida es tan importante como la calidad. Si estás en sobrepeso, tu médico, o el equipo de salud que te sigue cuando te hable acerca de tu alimentación, te hará recomendaciones para que pierdas peso, que además, te hará sentirte mejor. Entre mejor controlado esté tu nivel de azúcar en la sangre, menos hambre tendrás.

Dependiendo del tipo y la severidad de la diabetes, tu médico te indicará con qué frecuencia debes chequearte el azúcar en casa y cuándo debes visitarlo a él o ella y a otros miembros del equipo de salud, como a la nutricionista. También te recomendará que visites al oftalmólogo para tu examen anual de los ojos.

El mantener bajo control tu presión arterial, tu colesterol y otras grasas en la sangre, te ayudará a prevenir complicaciones. Tu nivel de hemoglobina A1C les permite tanto a tu médico como a ti, saber si la diabetes ha estado bajo control en los últimos meses.

Idealmente debe estar en menos de 7. Pregunta tus números. Pregunta cuál es la meta.

Infórmate a dónde debes llegar y trata de llegar a esa meta.

Si tienes diabetes tipo 1, requieres un monitoreo más frecuente de tu azúcar en la sangre porque de esta forma podrás determinar la dosis de insulina que necesitas. Hay diferentes tipos de insulina, de corta y larga duración. Tu equipo de salud te explicará cómo debes aplicártela. La curación obviamente sería un transplante de páncreas. En este momento se está haciendo en algunos casos aislados pero se tienen que tomar medicinas para evitar el rechazo y aún hay muchas complicaciones. Sin embargo hay muchos estudios a nivel experimental.

Si padeces de diabetes, especialmente de tipo 1, es necesario que te familiarices con la insulina, una sustancia de vital importancia para ti.

Lo que debes saber sobre la insulina

La insulina es la hormona que regula la cantidad de azúcar o glucosa en la sangre. Cuando tienes diabetes, esta insulina o no se produce (diabetes tipo 1) en el páncreas, o la que se produce no es suficiente o las células del cuerpo se vuelven resistentes a ella (diabetes tipo 2). Por eso, es necesario usarla como medicamento. En este caso, proviene del cerdo (insulina porcina) o se fabrica genéticamente para que sea idéntica a la insulina humana. Las personas que pueden necesitar tratamiento con insulina son los diabéticos tipo 1 (es la única medicina que puede controlar el aumento de glucosa en la sangre), los diabéticos tipo 2 (es probable que necesiten usar insulina solamente o en combinación con medicamentos orales) y las mujeres con diabetes gestacional (pues durante el embarazo generalmente no se pueden administrar medicamentos orales).

Creo que independientemente de que requieras insulina o no, es útil estar familiarizado con su aplicación:

• La insulina se debe usar inmediatamente después de cargar la jeringa:

-Limpia la piel con un algodón humedecido con alcohol

-Con tu pulgar y tu índice, pellizca tu piel tomando un poco del tejido subcutáneo ( de la grasa que hay debajo de la piel), pero no el músculo. Es superficial.

-Forma un pliegue para introducir la aguja de forma ligeramente perpendicular

• La inyección debe ser subcutánea, es decir, debes aplicarla en la grasa que se encuentra debajo de la piel.

• Es muy importante que verifiques que no hayas pinchado un vaso sanguíneo. Para asegurarte, tira un poco del émbolo y checa que no aparezca sangre dentro de la jeringa. Luego puedes aplicar la insulina.

• Es aconsejable que te inyectes la insulina en lugares diferentes para evitar que la piel se resienta o se formen abultamientos. Estos sitios incluyen: la parte externa de los muslos, la parte externa de los brazos, los glúteos y el abdomen.

• Relájate. No debes asustarte ni preocuparte. Es una aguja muy pequeña que no causa mayor dolor. Además, piensa que estas inyecciones te están proporcionando

algo que te falta y te ayudarán a sentirte bien, así que acéptalas como parte de tu vida y haz que se conviertan en algo normal.

Hay varios tipos de insulina, que se clasifican según el tiempo que tardan en surtir efecto y en cuánto dura su efecto. Tu médico te recomendará la que sea mejor para ti. Lo importante es lograr mantener los niveles de glucosa lo más cercano a lo normal, ni muy altos ni muy bajos, a lo largo del día, ya que van a variar de acuerdo a tu alimentación y a tus actividades.

En el caso de la diabetes tipo 2, en muchos casos se puede controlar la enfermedad con dieta y ejercicio, aunque en otras ocasiones, puede ser necesario agregar uno o más medicamentos para ayudar a regular los niveles de glucosa. Esto sólo lo puede determinar tú médico. El perder peso es importantísimo para los pacientes que están en sobrepeso, ya que esto reduce la resistencia a la insulina y el cuerpo puede aprovechar mejor la que se produce. El ejercicio también ayuda con ambas cosas. Aunque este tipo de diabetes no es insulino-dependiente, a veces se requiere insulina para controlar los niveles de azúcar cuando los otros tratamientos fallan.

 

No puedo enfatizar suficiente la importancia de llevar una alimentación saludable en cuanto a calidad y a cantidad y la importancia de mantenerse activo. Ninguna medicina sustituye esto. Y no te dejes tomar el pelo con suplementos o píldoras milagrosas.

Acuérdate, la información es poder.

También es importantísimo controlar la presión y el colesterol, como hablaremos más adelante.

Es importante que los diabéticos visiten regularmente a su médico para mantener su diabetes bajo control y así ayudar a prevenir complicaciones en los ojos (retinopatía), riñones (nefropatía), nervios (neuropatía), arterioesclerosis (ataques al corazón, embolias cerebrales, etc.), problemas en los pies e infecciones, entre otros.

Pero lo más importante es que recuerdes que tú puedes controlar a tu diabetes, la diabetes no te controla a ti. ¡Puedes vivir una vida larga y feliz!

 5. Dieta y ejercicio

Hablando de controlar la diabetes, estas dos variables son muy importantes. Dieta sana

y ejercicio regular. No es que tengas que decidir entre hacer dieta o hacer ejercicio.

Para un diabético, las dos cosas son cruciales.

¿Qué funciona mejor? Sin duda alguna, ¡las dos cosas! Cuando se trata de prevenir la diabetes tipo 2, tener sobrepeso y ser sedentario, son la combinación perfecta para que se desarrolle la enfermedad. Los estudios han comprobado que lo mejor que pueden hacer las personas en riesgo es decir, quienes tienen una historia familiar de diabetes, tienen pre-diabetes, sobrepeso, tuvieron diabetes durante el embarazo (gestacional) o pertenecen a un grupo étnico propenso, como nosotros los hispanos, es bajar de peso. ¿Y cuál es la mejor manera de lograr esa meta? Comiendo mejor e incorporando una rutina de ejercicios en la vida diaria.

Dieta para los diabéticos

Cuando hablo de la palabra “dieta” no me refiero a un régimen de esos que hacen pasar hambre a las personas. Para nada. Dieta es simplemente la forma como denominamos al conjunto de alimentos que consumimos para lograr una nutrición adecuada y para mantener un peso sano.

Como la mayoría de las personas que tienen diabetes tipo 2 tiene sobrepeso, el adelgazar es un requisito muy importante para su bienestar. Los que padecen de diabetes tipo 1 también deben cuidar su peso para evitar complicaciones. Lo más importante en la dieta para controlar la diabetes es lograr un equilibrio en los alimentos que se consumen para poder mantener los niveles de glucosa en la sangre dentro de los parámetros normales y

la actividad que se hace.

Aprender a comer

La palabra “calorías” está de moda. Que si lo que vas a comer tiene muchas, que si tiene pocas, qué cuántas calorías consumes al desayuno etc. Básicamente, las calorías son la medida energética (el combustible que necesita el cuerpo para funcionar) que aportan los alimentos que consumimos, así:

• Los carbohidratos aportan 4 calorías por gramo

• Las proteínas 4 calorías por gramo

• Las grasas 9 calorías por gramo

• El alcohol 7 calorías por gramo

El peso de una persona está determinado por el número de calorías que consume a lo largo de un día, menos el número de calorías que se pierden durante cada actividad, ya sea física o intelectual (¡Sí! pensar quema calorías). La ecuación es bastante básica: si el consumo de calorías excede la “salida” de calorías, ganas peso. Si por el contrario, comes menos de las que gastas, adelgazas. Así reduces el riesgo de complicaciones si eres diabético y previenes la aparición de la diabetes tipo 2 si aún no la has desarrollado pero tienes propensión genética.

Una buena forma de disminuir el número de calorías que ingieres es comerte la mitad o dos tercios de lo que hay en tu plato y guardar las sobras para más tarde. Es importante que consultes con un nutricionista calificado, pues las necesidades calóricas de cada persona son diferentes.

La dieta ideal para un diabético estaría compuesta de la siguiente manera. Del consumo de calorías total de 24 horas:

• 50 a 60% debe provenir de carbohidratos (granos integrales, frutas y vegetales)

• 25 a 30% debe provenir de grasas (obviamente eligiendo las grasas más sanas como la del aguacate y el aceite de oliva)

• 10-20% debe de provenir de proteínas (leche baja en grasa o desgrasada, otros productos lácteos bajos en grasa o desgrasados, carne magra, aves, pescados, clara de huevo, frijoles, nueces y semillas)

Carbohidratos: A lo largo de los años, se han ganado mala fama porque para muchos son los culpables de la obesidad que abunda en Estados Unidos. Tal vez sea porque los carbohidratos elevan los niveles de glucosa en la sangre. Sin embargo, antes de eliminarlos de tu dieta, yo salgo en su defensa. Simplemente hay que saberlos elegir y aprender a comerlos en cantidades moderadas.

 

En la pirámide nutricional, los carbohidratos aparecen en el primer piso, el más importante de todos. Son indispensables para obtener la energía que necesita el cuerpo para que todo funcione correctamente. Los carbohidratos abarcan un grupo de alimentos que incluyen azúcares, almidones y fibra. Son ellos los que se convierten en glucosa una vez que los digerimos, la cual es la principal fuente de energía que usan nuestras células para poder cumplir con la tarea que tienen asignada en nuestro organismo.

Se pueden clasificar como simples, dobles o complejos dependiendo de su estructura química. Esta clasificación refleja la velocidad a la que son absorbidos por el cuerpo. Los simples tienen una dosis de azúcar, los dobles, dos azúcares y los complejos tienen tres o más.

Simples: fructuosa (frutas) y galactosa (productos lácteos). También se pueden encontrar en los productos de azúcares refinados o procesados como los dulces, el azúcar de mesa y las bebidas gaseosas o sodas. Estos azúcares no son recomendables para la dieta pues suman calorías pero no aportan un valor nutritivo, es decir, son “calorías vacías” y contribuyen al aumento de peso.

Dobles: lactosa (productos lácteos), maltosa (ciertas verduras y cerveza) y sacarosa (azúcar de mesa). La miel también es un azúcar doble.

Complejos: también se les conoce como alimentos ricos en almidón e incluyen panes y cereales integrales, vegetales ricos en fibra (espárragos, alcachofas, zanahorias, brócoli y espinaca entre otros) verduras ricas en almidón (calabaza, jícama, papa y batata) y leguminosos (frijoles, lentejas y garbanzos). Nuestro cuerpo tarda más en convertirlos en glucosa. Esto significa que el páncreas no se tiene que esforzar tanto por producir grandes cantidades de insulina, sino que la va liberando poco a poco. Esa es la razón por la cual son más beneficiosos para todos y aún más para los diabéticos. 

Debido a que los carbohidratos son la principal causa del aumento en el nivel del azúcar en la sangre que se produce inmediatamente después de comer, las personas con diabetes tipo 1 recurren al conteo de carbohidratos para que la cantidad de insulina que se inyectan sea igual a la cantidad de carbohidratos que han comido. Por lo general una porción de carbohidratos equivale a 15 gramos.

Proteínas. Son necesarias para el buen funcionamiento del organismo, para regenerarlo y mantenerlo. Están presentes en todos nuestros músculos, en nuestros órganos y en nuestras glándulas. ¿Sabías que la insulina es una proteína? O que la hemoglobina que es

la encargada de transportar el oxígeno en la sangre ¿también lo es? ¿Que necesitamos proteínas para contraer los músculos o para coagular la sangre? Y se necesitan proteínas para formar los músculos. Estos son sólo ejemplos de algunas de sus funciones.

La elección de las proteínas es clave en la dieta de un diabético. Idealmente se deben elegir las que son bajas en grasa. Las mejores proteínas son:

• La carne blanca de las aves,  el atún en agua,  la leche y el queso cottage desgrasados.

Otras que son buenas por su bajo contenido en grasa son:

• Carne de res y de cerdo magra (sin grasa), sardinas, salmón, atún en aceite, queso bajo en grasa como el queso fresco, de hoja, panela, Oaxaca, queso blanco y requesón.

Las no tan buenas incluyen:

• Pescado y pollo frito, carne de res y cerdo con grasa y quesos con más de 5 gramos de grasa como el mozzarella y feta.

Y las más perjudiciales son:

• Tocino, carnitas, machaca, menudo, carnes frías procesadas (fiambre o embutidos) y quesos como el cheddar, cotija, provolone, americano, queso azul, camembert y chihuahua.

 

Grasas. Una dieta baja en grasas para las personas con diabetes (y en realidad también para los no diabéticos), no significa sin grasas. Estas son necesarias para la salud del organismo pues son una reserva energética increíble (9 kilocalorías por gramo), transportan las proteínasdentro del cuerpo y recubren las membranas celulares y la mielina de los nervios. En pocas palabras, se encuentran en todos los órganos del cuerpo, así que no puedes borrarlas de tu vida así porque sí. Para entender cuáles son mejores para ti, vamos paso por paso.

Hay dos tipos de grasas principales, las saturadas y las insaturadas. Las primeras son de origen animal y aumentan los niveles de LDL, o el “colesterol malo”. Se encuentran en alimentos como el queso curado, los derivados del cerdo, el tocino, los postres y los pasteles, la leche entera, la mantequilla, la yema de huevo, los embutidos y las vísceras.

Las segundas, son de origen vegetal ( con algunas excepciones, como el coco) y el cuerpo las absorbe mejor. Además, aumentan el HDL o “colesterol bueno” que es juega un papel importantísimo a la hora de prevenir enfermedades del corazón. Las encontramos en aceites vegetales, frutos frescos, leguminosas, pescados azules, etc. Se recomienda que los diabéticos consuman este tipo de grasas, así que buena idea es hacer una lista de alimentos en función de las grasas que los componen.

Por ejemplo, el pescado siempre va a ser mejor que la carne. Los pescados recomendables para los diabéticos son los de menos contenido graso como el lenguado, la merluza o la pescadilla. Si existen dudas sobre los beneficios de algún tipo de pescado, consulta con tu médico para que te indique si debes o no comerlos. Y, un consejo en cuanto a la preparación: idealmente al horno o a la plancha con poco aceite.

En cuanto a la carne, un diabético debe seleccionar de preferencia pollo en vez de carne de res, y cocinarlo a la plancha o a la parrilla. Del pollo, la mejor parte es la pechuga sin piel para sacarle la grasa. La carne de res magra también puede comerse pero no en exceso. El cerdo, el cordero y los embutidos en general no son aconsejables. No digo que nunca los comas, pero que sea para ocasiones especiales.

De estos dos grupos principales de grasas se desprenden las monoinsaturadas y las poliinsaturadas. Las primeras, como el aceite de oliva, son excelentes en la dieta de un diabéticos, pues protegen al corazón. En el segundo grupo están los ácidos omega 3 y omega 6 que también son saludables (mejor los omega 3 que se encuentran en los pescados) y las grasas hidrogenadas, que no se recomiendan, y menos para los diabéticos. En esta categoría caben los aceites que se han endurecido, como la margarina y la mantequilla sólidas. Los que tienen la etiqueta de “parcialmente hidrogenados” son aquellos que fueron endurecidos sólo en parte.

Las grasas trans, que son las más perjudiciales, se forman cuando los aceites vegetales se someten a lo que se conoce como proceso de hidrogenación, que altera su estructura para prolongar su duración, endureciéndolos y acentuando su sabor. Estas grasas son muy dañinas porque suben los niveles de colesterol “malo” y bajan los de colesterol “bueno”.

Se encuentran en los alimentos fritos, en los productos comerciales horneados como bizcochos y galletas, en todos los alimentos procesados y en las margarinas. Así que despídete de las papas fritas, la cajeta, los buñuelos y churros, las tortas, el flan y las galletitas. Sólo puedes comerlas ocasionalmente porque empeoran la diabetes, aumentan

el riesgo de enfermedades cardiovasculares y contribuyen a la obesidad.

En los Estados Unidos, el reto para un diabético es comer saludablemente en un país en el que la dieta de la mayoría de la población está compuesta por un 36% de grasas. Sin duda este es un factor determinante en los altos niveles de obesidad del país. En contraste, la alimentación tradicional de la dieta latina es bastante sana. En nuestros países de origen, la mayoría de los carbohidratos se obtienen de manera orgánica, lo cual no pasa tanto en

Estados Unidos. Esa es la causa por la cual los inmigrantes hispanos se encuentran entre los grupos más afectados por la alimentación en este país en el que abundan las comidas rápidas que están llenas de carbohidratos simples y de las famosas “calorías vacías” que no hacen nada más que llenarte sin proporcionar vitaminas, proteínas, minerales, etc.

¿Y qué hay del alcohol? Las bebidas alcohólicas agregan calorías que no aportan a la nutrición. En el caso de personas con diabetes, si tomas una copa, debes considerarla dentro del conteo de calorías. Algo que debes tomar en cuenta es que si decides tomarte una copa de vino, siempre debes comer primero. El beber alcohol sin comer puede hacer que se baje tu nivel de azúcar en la sangre.

Nota: La dosis máxima de alcohol para una mujer es una copa al día. Y para un hombre, dos. Y siempre consulta con tu médico si tomas medicinas o suplementos.

¡Toma Agua! Nuestro cuerpo está hecho de agua. Para ser exactos, dos terceras partes de él están constituidas por este preciado líquido que es un actor principal en todos los procesos fisiológicos como la digestión, la absorción y la eliminación de desechos del cuerpo. Además es esencial para el funcionamiento del sistema circulatorio. Transporta los nutrientes, los químicos y actúa directamente sobre la conservación de la temperatura corporal. La pérdida de un 20% de agua puede causar la muerte.

¿Cuánta agua debes tomar? Eso depende del tamaño y la composición de tu cuerpo, de cuánta actividad hagas y de la humedad del lugar donde vives. Además, también depende de la cantidad de calorías que necesitas. Por ejemplo, para una persona que necesita consumir 2,000 calorías, la cantidad de agua necesaria sería de 2,000 a 3,000 mililitros de agua que se traducen en 8. Pero de esa cantidad, es posible que 2 a 3 vasos de agua provengan de los alimentos como las frutas y las verduras que contienen grandes cantidades de agua.

Y recuerda que el agua no tiene calorías, puedes beber lo que desees. Escucha a tu cuerpo, bebe siempre que tengas sed y recuerda que en la tercera edad el mecanismo de la sed ya no es muy preciso, así que si no tienes sed, acuérdate de tomar agua, especialmente si hace calor o si haces ejercicio.

Cómo calcular las calorías que necesitas

Para saber cuántas calorías necesitas, primero que todo, debes averiguar si estás dentro de tu peso normal o si estás pasado de libras. Esto determina si debes cortar calorías de tu dieta para perder peso. Recuerda que la diabetes está estrechamente ligada a las libras de más. La manera más fácil es calculando tu Índice de Masa Corporal (IMC o en inglés, Body Mass Index-BMI), es decir, tu peso en relación con tu altura. Se calcula dividiendo tu peso por tu estatura al cuadrado (peso/estatura2 ) ya sea que uses kilos/metros o libras/pies.

 

El resultado te indicará en qué categoría te ubicas:

• Entre 18.5 y 25 indica un peso normal

• Entre 25 y 30 indica que estás en sobrepeso

• Entre 30 y 35 indica “obesidad”

• Por arriba de 40 se considera “obesidad mórbida”

• Por debajo de 18.5 se considera “desnutrido” o en riesgo de anorexia.

En general, para calcular el número promedio de calorías que necesitas, multiplica tu peso por 10. Pero tu requerimiento podría ser un poco mayor o menor ya que las calorías que cada persona necesita también dependen de su actividad física, y de su sexo. Las mujeres necesitan menos calorías que un hombre para mantener un peso estable y sano.

Puedes consultar con tu médico o con tu equipo de salud para que te indique exactamente

en tu caso particular.

Recuerda que para los diabéticos, especialmente tipo 2, estar cerca de “tu peso ideal” o en

un peso saludable es crucial.

Recetas sanas de nuestra cocina

La cocina tradicional hispana es muy saludable. Es bueno que recuperes las costumbres culinarias que has ido perdiendo poco a poco cuando llegaste a este país. Aprovecha las tradiciones sanas de nuestra cocina y descubre que vivir con diabetes también significa comer muy rico.

Las abuelitas y las mamás siempre tienen razón cuando dicen que es mejor cocinar que comer cosas que ya vienen listas. Sobretodo cuando se trata de disfrutar los platillos deliciosos de la cocina de nuestros países. Es hora de dejar a un lado la idea de que por el hecho de tener diabetes, no puedes disfrutar de las delicias de la cocina. Lo más importante es que te las elabores con ingredientes frescos, y deliciosos.

Con estas recetas exquisitas, vas a darte cuenta de que puedes alimentarte sanamente para controlar tu diabetes y de paso, vas a chuparte los dedos. ¡Disfrútalas!

Sopa de tortilla

Ingredientes:

14 ! onzas de caldo de pollo

14 ! onzas de caldo de carne

1 taza de cebolla picada

1 taza de salsa

1 cucharadita de comino

2 cucharadas de aceite de canola

4 tortillas de maíz cortadas en tiras de 1/8’’

4 onzas de queso Monterrey Jack bajo en grasa

Preparación:

En una cacerola grande, mezclar los caldos de carne y pollo, la cebolla, la salsa y el comino. Mantenerlo a fuego medio. Una vez que hierva, reducir el fuego a bajo, tapar y dejar por 20 minutos. Mientras tanto, en una sartén mediana, calentar el aceite a fuego medio. Saltear las tiras de tortilla durante 2 o 3 minutos hasta que se doren un poco en los dos lados. Luego, escurrirlas en papel de cocina.

Cuando ya esté lista, sírvala en platos de sopa y rocíe con las tiras de tortilla y el queso.

Servir inmediatamente.

Porciones: 6

Tiempo de preparación: 30 minutos

Calorías: 172

Proteína: 9 gramos

Carbohidratos: 13 gramos

Grasa: 10 gramos

Grasa saturada: 3 gramos

Colesterol: 12 miligramos

Sodio: 670 miligramos

Potasio: 225 miligramos

Fibra: 2 gramos

Intercambio: 1 pan, 1 carne con grasa media

 

Dip de guacamole y brócoli

Ingredientes:

1 taza de brócoli cocinado

1 taza de alverjas cocidas o congeladas

1 aguacate mediano (aproximadamente de 8 onzas), pelado y con la pepa

1 taza de tomate cortado en cubos

! taza de cebolla roja, finamente picada

1 cebolla verde (o larga) finamente picada

1 jalapeño con semilla, finamente picado

3 dientes de ajo triturado

1 taza de cilantro fresco y picado

6 cucharadas de jugo de limón fresco

1 cucharadita de sal

Preparación:

En una cacerola pequeña, cocinar el brócoli en agua hirviendo por 10 minutos hasta que se ablande. Agregar las alverjas y cocinar por 3 minutos más. Escurrir y dejar enfriar. En un procesador o licuadora, mezclar el brócoli, las alverjas y el aguacate hasta que quede una masa blanda. Llevar la mezcla a un recipiente, agregar el tomate, la cebolla roja, la cebolla verde (larga), el jalapeño, el ajo y el cilantro y sazonarlo a gusto con jugo de limón y sal.

Mezclar bien y servir, o cubrir y refrigerar hasta por 2 horas.

Porciones: Alcanza para 2 tazas y media.

Tiempo de preparación: 25-30 minutos

Tiempo de cocción: 13 minutos

Calorías: 113

Proteínas: 4 gramos

Carbohidratos: 15 gramos

Grasa: 6 gramos

Grasa saturada: 1 gramo

Colesterol: 0 miligramos

Sodio: 276 miligramos

Potasio: 461 miligramos

Fibra: 6 gramos

Intercambios: 3 vegetales, una grasa

Ejercicio para personas con diabetes

La nutrición adecuada, una rutina de ejercicios y medicina, si se necesita, son las 3 formas de combatir los efectos negativos de la diabetes. Si te gusta el sofá demasiado, despídete, porque lo que va a beneficiarte, es moverte.

Los beneficios del ejercicio no se pueden negar. Para verte mejor, para liberarte del estrés, para subir tu autoestima, e incluso para tener mejores relaciones sexuales. Todos tienen que ver con un concepto integral de salud. Así que si eres diabético, busca la razón que más te convenza, pero hazlo. Los resultados del ejercicio físico en tu cuerpo son tan buenos, que hasta pueden llegar a reemplazar los medicamentos, si es que te los han recetado. El mantenerte activo previene las complicaciones cardiovasculares que vienen con la diabetes, además, te ayuda a mantener tu peso estable (o a bajar si lo necesitas) y a mantener los niveles de glucosa en la sangre dentro de los parámetros normales.

Estos son algunos beneficios del ejercicio para los diabéticos tipo 2 (y claro, para los diabéticos tipo 1 y en general, para todas las personas):

• Te ayuda a quemar la grasa que te sobra, lo cual contribuye a controlar tu peso y a mejorar la sensibilidad de las células a la insulina.

• Baja la presión arterial

• Mejora la circulación de la sangre y reduce el riesgo de sufrir enfermedades del corazón

• Mejora el tono y la fuerza de los músculos

• Disminuye los niveles de colesterol “malo” y aumenta los de colesterol “bueno”

• Para los diabéticos tipo 1, contribuye a reducir la dosis de insulina, siempre y cuando la actividad física sea regular

• Eleva tu estado de ánimo y tus niveles de energía

• Reduce la tensión, el estrés y la ansiedad Como puedes darte cuenta, el ejercicio es positivo en todos sentidos. Así que no hay excusa para no empezar. Vas a sentirte mejor en todos los niveles de tu vida. Te lo garantizo.

¿Cómo afecta el ejercicio los niveles de glucosa en la sangre?

Esta es una de las preguntas más frecuentes que se plantean las personas con diabetes. Veamos qué sucede cuando haces ejercicio.

Cuando empiezas a moverte a un ritmo determinado, los músculos de tu cuerpo aumentan el consumo de combustible (es decir, de glucosa). Durante la primera media hora de ejercicio, los músculos recurren a la glucosa almacenada en los depósitos de glucógeno. Una vez que esta reserva se agota, los músculos tienen que recurrir a la glucosa en la sangre para poder funcionar. De inmediato, el hígado empieza a producir glucosa y establece un suministro continuo hacia la sangre y de la sangre al músculo. Si el ejercicio se prolonga por más tiempo, los músculos obtienen su combustible de las grasas.

Cuando haces un ejercicio prolongado como por ejemplo ciclismo, correr o natación, el organismo disminuye la secreción de insulina. Esto estimula la producción de glucosa por parte del hígado a la sangre y por consiguiente, la utilización de este azúcar por el músculo. Es decir, que esto baja el nivel de glucosa en la sangre.

Sin embargo, cuando haces ejercicio intenso, puede ser que la glucosa en la sangre aumente. Esto puede afectar a las personas con diabetes en particular. Lo que sucede es que el cuerpo cree que el ejercicio intenso es estrés y libera las hormonas propias del estrés, lo cual es un mecanismo para aumentar el nivel de azúcar en la sangre para que los músculos puedan usarla para reaccionar. Si esto te sucede, es posible que necesites un poco de insulina luego del ejercicio. Yo te recomiendo que si es tu caso, tomes nota y consultes con tu médico si tus niveles de glucosa se suben demasiado. En ese caso, debes suspender el ejercicio.

Recuerda que lo ideal es mantener la glucosa en niveles lo más cerca de lo normal, así que monitorea tu sangre antes y después del ejercicio para tomar nota de si se baja o se sube demasiado y consultarlo con el especialista.

Un consejo: Toma agua antes, durante y después del ejercicio. Si tienes propensión a sufrir de hipoglicemia (que se baja la glucosa en la sangre por debajo de 70 mgs./dl.), en lugar de comer muchos bocaditos, habla con tu equipo médico para que te asesore acerca de cómo reducir tu dosis de insulina y siempre ten a la mano un dulce o acceso a jugo de naranja o algo de comer, en caso de que lo necesites.

¿Cuál es el mejor ejercicio para los diabéticos?

¡Cualquiera! En Vida y Salud te sugerimos algunas actividades para que hagas del ejercicio parte de tu rutina. ¿Te gustan los deportes competitivos? ¿Prefieres hacer ejercicio solo o acompañado? ¿no te gustan los gimnasios? ¿te gusta ejercitarte al aire libre? Cualquiera que sea la respuesta a estas preguntas que te ayudarán a determinar la actividad física que más te gusta, lo más importante es que sea cual sea la actividad elijas, te mantengas constante para que puedas ver los efectos que tiene sobre tu diabetes. Busca una actividad que disfrutes y sea sinónimo de pasarla bien. Hoy en día hay miles de ofertas en los gimnasios, y por supuesto siempre quedan otras que podemos elegir sin necesidad de pagar. Hay ejercicios como trotar, caminar, jugar fútbol subir la montaña, patinar y montar bicicleta que se pueden hacer al aire libre. Un ejercicio aeróbico excelente y que forma parte de nuestra cultura latina, también es una buena idea para los diabéticos que no son muy amigos del ejercicio: me refiero a bailar. Es tan divertido que puedes lograr tu cometido de hacer ejercicio pasándola bien y casi sin darte cuenta. Si bailas 20 minutos de disco o salsa puedes quemar 114 calorías. Si haces ballet, puedes quemar hasta 125 y si te gusta bailar suavecito, vas a quemar alrededor de 62 calorías. Estos números fueron calculados para una mujer de 130 libras, así que dependiendo de si pesas más o menos, estos números pueden ser diferentes.

El caminar una o media hora al día, es un excelente ejercicio para los principiantes.

Nadar es también un buen comienzo para las personas con sobrepeso, ya que es una actividad que no tiene impacto en las articulaciones e involucra a un gran porcentaje de los músculos del cuerpo. Además, puedes disfrutar el efecto del agua, que es siempre tranquilizador y relajante.

El levantar pesas también es de mucho beneficio para las personas con diabetes. Un estudio recientemente realizado por la Asociación Americana de la Diabetes en hombres y mujeres hispanos, encontró que después de 16 semanas de hacer ejercicios con pesas, se produjeron mejoras significativas en el nivel de glucosa en la sangre, tanto así, que son comparables a los logrados por ciertos medicamentos. Esto sin contar que además ayuda a mantener o crear una masa muscular óptima y a subir la autoestima.

He aquí otros consejos que pueden ayudarte a elegir la actividad que más se adapte a tu personalidad y necesidades:

• Para fortalecer tu sistema cardiovascular: tenis, fútbol, básquetbol, bailar y bicicleta

• Para tener más resistencia muscular: gimnasia, nadar, remar, básquetbol

• Para fortalecer tu cuerpo: levantar pesas, pilates, escalar, gimnasia

• Para aumentar tu flexibilidad: fútbol, yoga, karate, pilates, surfing

• Para eliminar grasas: correr, bicicleta, esquí, tenis y fútbol. ¿Qué esperas para empezar a hacer ejercicio? Ese cuerpo que tienes lleno de músculos fue diseñado para moverse. No lo desperdicies… y la próxima vez que te de pereza levantarte de la cama o del sofá, piensa que le estás dando el mejor regalo a tu salud, y por consiguiente, a ti mismo.

Una nota de precaución, si has estado sedentario durante mucho tiempo, antes de empezar un ejercicio vigoroso, consulta con tu médico y asegúrate que no hay ninguna contraindicación. Y, si no has hecho ejercicio durante mucho tiempo, empieza poco a poco para que no estés muy adolorido. Verás como pronto empezarás a disfrutarlo y ¡hasta lo extrañarás si no lo haces!

6. Exámenes para mantener la diabetes bajo control

Además de la dieta, el ejercicio y los posibles medicamentos que tu médico te recete, hay una serie de exámenes que debes realizarte para estar sano con diabetes. En Vida y Salud te explicamos de qué se tratan.

Seguramente habrás oído muchas veces que te dicen que es necesario “controlar” la diabetes sin saber en realidad qué significa ese control. En resumidas cuentas, vivir una vida normal con diabetes, significa que mantengas los niveles de azúcar o glucosa en tu sangre dentro de los parámetros saludables (lo normal es entre 70 y 100 mgs./dl en ayunas. Estar controlado quiere decir tenerla entre 70 y 120 en ayudas, o mínimo, en menos de 140 mg/dl). Tu médico te podría pedir que te cheques tu sangre 2 horas después de comer también. Ya hablamos anteriormente de la A1C.

El tener niveles bajos o altos de azúcar en tu sangre puede causarte que te sientas enfermo y que en el futuro surjan problemas graves de salud. La buena noticia, es que por tener diabetes en la época actual tienes al alcance de la mano mucha tecnología muy avanzada que puede ayudarte a controlar de forma efectiva la diabetes. Hoy en día, vivir con diabetes es mucho mejor que hace cincuenta años, cuando no existían los productos, tratamientos e investigaciones en curso que tienes a tu disposición, no sólo para mantener a raya a la enfermedad, sino para vivir de maravilla. De alguna manera, debes sentirte afortunado.

7. Complicaciones de la diabetes Si no te haces los exámenes de control, la diabetes puede, poco a poco, dañar muchos órganos del cuerpo.

Tú eres la persona que más puede controlar el avance de la enfermedad. Eso es lo bueno de la diabetes. Tú tienes el poder de evitar que los niveles elevados de glucosa en la sangre terminen por dañar tus órganos vitales. Las complicaciones de la diabetes pueden ser bastante graves, y por lo general no se manifiestan hasta cuando ya puede ser tarde  para tratarlas. Tener el azúcar alta termina por dañar los vasos sanguíneos y los nervios,  que como sabes, están en todo el cuerpo. De ahí la importancia de que sigas un plan de alimentación, de que hagas ejercicio, tomes tus medicinas, controles tu dosis de insulina, y te asesores por un equipo médico que esté atento a cualquier cambio en tu salud.

Pero ¿cuáles son los órganos que puede dañar la diabetes cuando no se controla? Nada más y nada menos que el corazón y los vasos sanguíneos, los riñones, los nervios, los ojos, las encías y los dientes. Corazón y vasos sanguíneos: esta es la complicación más común. La mayoría de las muertes relacionadas con diabetes, se deben a enfermedades cardiovasculares y apoplejías o accidentes cerebrales. Además la diabetes también puede causar daño arterial periférico, lo que hace que disminuya la circulación de la sangre a las piernas y a los pies.

 

Nervios: Los niveles altos de glucosa en la sangre, pueden también dañar los nervios a largo plazo. Esto lleva a que pierdas la sensibilidad en los pies. Por lo general, también puede causar dolor o sensación de ardor que comienza en los dedos. De ahí que siendo diabético debas prestar especial atención a tus pies y cuidarlos de que no se hagan heridas. De la misma manera, los daños de los nervios causados por la diabetes pueden provocar problemas con la digestión y el desempeño sexual (disfunción eréctil, principalmente), así como dolor en las piernas, brazos y manos.

Ojos: las enfermedades de los ojos causadas por la diabetes, incluyen glaucoma, cataratas y retinopatía diabética. La mayoría de estas enfermedades lleva a la ceguera si no se detectan a tiempo. La diabetes es la principal causa de ceguera en los Estados Unidos.

Riñones: se conoce como nefropatía diabética a la falla de los riñones causadas por la diabetes. Todo parece indicar que los niveles altos de glucosa en la sangre y la presión arterial alta, provocan daños en el funcionamiento de los riñones. La nefropatía diabética en su etapa inicial no presenta síntomas. Sin embargo, con el tiempo, la capacidad del riñón para funcionar comienza a disminuir.

Dientes y encías: las personas con diabetes tienen un riesgo alto de desarrollar enfermedades en las encías. La forma de prevenir esta complicación es cuidando la salud oral con visitas frecuentes al dentista y manteniendo una higiene diaria total que incluya cepillado y uso de hilo dental.

Como dije antes, la mejor manera de prevenir estas complicaciones o detener su avance, es realizarse las pruebas de control indicadas para una persona con diabetes. Recuerda que tú tienes el control de la enfermedad. ¡No dejes que te gane!

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08/09/2012 10:48 Diagnóstico Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Sobreprotección infantil y salud mental en el adulto

El exceso de protección de los padres sobre los hijos durante la infancia se relaciona con problemas psicológicos en la vida adulta.

Padres que no permiten que sus hijos vayan de excursión, que hacen los deberes por ellos, que no les dejan dormir en casa de un amigo... La sobreprotección infantil ayuda a calmar la angustia de los padres, pero puede ser una piedra en el camino para el desarrollo de sus hijos. En este artículo se explica qué consecuencias perjudiciales están asociadas a la sobreprotección infantil y se aportan consejos para evitarla.

La relación de los progenitores con sus hijos es determinante para el desarrollo psicológico de estos. No obstante, hoy en día, es frecuente que muchos padres se sientan culpables por no poder pasar más tiempo con ellos, por cuestiones laborales, y se vuelquen de forma excesiva y sobreprotectora.

Los padres sobreprotectores son aquellos que están de forma continua pendientes de evitar que sus hijos se expongan a situaciones conflictivas, angustiantes o dolorosas. Son quienes les hacen los deberes si ven que son incapaces, que toman decisiones que por edad ya deberían tomar sus niños, que dan todo lo que les piden para evitar que se frustren, los que no quieren que vayan de excursión o que se queden a dormir en casa de algún amigo, que no dan tareas del hogar, que no quieren separarse nunca de ellos, que disculpan cualquier error o travesura que cometan sus hijos...

Los peligros de la sobreprotección infantil

Numerosas investigaciones señalan que la sobreprotección puede ser un lastre para el desarrollo del niño y que, incluso, puede afectar de forma negativa y profunda al futuro adulto. Aunque no todos los pequeños reaccionarán igual ante un estilo relacional sobreprotector por parte de sus padres, muchos tendrán baja tolerancia a la frustración y una incapacidad para reconocer sus errores, serán inseguros con problemas para relacionarse con los demás, tendrán un desarrollo psicológico inferior a su edad o serán niños que siempre están aburridos o descontentos.

Sobreprotección con consecuencias para el futuro adulto

Pero las consecuencias negativas del exceso de protección de los hijos no acaban en la infancia o la adolescencia. Una persona que pasa por estas etapas de la vida tan importantes para el desarrollo personal sin apenas frustrarse, porque ha vivido sobreprotegida, puede sufrir muchísimo cuando se adentre en la "jungla" de la vida adulta.

Una de las herramientas que emplean los psicólogos para analizar el estilo relacional de los progenitores con sus hijos es el PBI (Instrumento de Vínculos Parentales, en sus siglas en inglés). Esta herramienta mide la sobreprotección (control, infantilización y negación de la autonomía) y el cuidado. En función de estos dos factores, hay cuatro grandes vínculos parentales: óptimo (alto cuidado, baja sobreprotección), ausente o débil (bajo cuidado, baja sobreprotección), constreñido (alto cuidado, alta sobreprotección) y control sin afecto (bajo cuidado, alta sobreprotección).

Gordon Parker, psiquiatra de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia), realizó una interesante investigación en la que relacionaba estos estilos educativos con los trastornos más habituales de los adultos. Observó que quienes sufrían problemas depresivos, neurosis de ansiedad o esquizofrenia y más recaían señalaban que sus padres habían sido muy sobreprotectores pero poco cuidadosos (vínculo de control sin afecto). En otro estudio, Stanley Rachman, psicólogo de la Universidad British Columbia (Canadá), señaló que los pacientes con trastorno obsesivo compulsivo tenían a sus padres como sobreprotectores.

Consejos para evitar la sobreprotección

Ver sufrir a un hijo no es agradable. No obstante, el sufrimiento o la frustración son aspectos fundamentales en el desarrollo de los niños. Es necesario que los progenitores sobreprotectores aprendan a sufrir menos en situaciones en las que su impulso es proteger al hijo cuando "no toca" (por ejemplo, si tienen el impulso de que no vaya de campamentos por miedo a que "le suceda algo"). Asimismo, es aconsejable analizar el porqué de la sobreprotección de los adultos: falta de autoestima, una infancia problemática, problemas de pareja, sentimiento de culpa como padres...

Los adultos pueden y deben proteger a sus hijos, pero no sobreprotegerles. Proteger significa dejar que estos se equivoquen o sufran pero que sientan que sus padres están para ayudarles. Los especialistas ponen como ejemplo que no hay que hacerles los deberes; son los escolares quienes deben hacerlos y, si no lo logran, pedir ayuda a sus padres. Y no hay que anticiparse a la frustración. Hay que esperar que el niño se equivoque o su frustre, de vez en cuando (sin poner en peligro su integridad física o psicológica), para que vaya madurando.

Eroski

12/07/2012 08:34 Diagnóstico Enlace permanente. Familia No hay comentarios. Comentar.

Hallan forma de buscar y matar células cancerosas

 

Científicos británicos descubrieron cómo un virus puede viajar en las células sanguíneas para buscar y atacar a células cancerosas sin causar daños en el tejido sano.

Tal como explican los investigadores en Science (Science Medicina Traslacional), el virus puede protegerse de un ataque del sistema inmune viajando escondido en la corriente sanguínea.

 Translational Medicine

El hallazgo, dicen, podría conducir al desarrollo de una vacuna que podría ser utilizada contra distintos tipos de cáncer.

Los científicos subrayan, sin embargo, que todavía es necesario llevar a cabo más estudios para encontrar formas de que el virus llegue directamente al tumor una vez que es inyectado en el organismo.

Desde hace tiempo varios investigadores están trabajando en la forma de utilizar virus para atacar tumores cancerosos.

Hasta ahora, sin embargo, no se había logrado mantener al virus vivo en el organismo porque, una vez inyectado, el sistema inmune lo ataca y destruye.

Escondido en la sangre

La nueva investigación, llevada a cabo con un reovirus, parece haber encontrado la forma de solucionar el problema.

Los reovirus son por lo general inocuos. Pueden causar resfriado común o infección estomacal durante la niñez y mucha gente se ve expuesta a él durante la infancia.

Los investigadores de la Universidad de Leeds, el Instituto de Investigación de Cáncer y el Hospital Royal Mardsen, en Inglaterra, descubrieron que el virus puede viajar escondido en la sangre y eludir un ataque del sistema inmune para atacar el tumor.

El estudio fue llevado a cabo con diez pacientes con cáncer de colon y recto avanzado, el cual ya había avanzado hacia el hígado.

Los científicos observaron que, una vez inyectado, el virus era “escoltado” por células inmunes, lo cual lo protegía de los anticuerpos naturales del paciente que normalmente hubieran causado su destrucción.

Todos los pacientes recibieron una inyección de reovirus antes de ser sometidos a cirugía para extraer los tumores hepáticos.

Debido a que los tumores fueron extraídos, los investigadores no pudieron determinar el efecto real del reovirus en el crecimiento del tumor o en la supervivencia de los pacientes.

Sin embargo, sí lograron observar que las células inmunes protegieron al virus cuando éste viajaba “escondido” en la sangre hacia los tumores.

Según los investigadores, el virus fue detectado en el tumor, pero no en el hígado, lo que quiere decir que estaba “atacando selectivamente” el cáncer.

Asimismo, en la sangre el virus fue detectado en las células pero no en el plasma, el componente líquido de la sangre donde las células flotan suspendidas.

Esto significa que el virus estaba viajando sobre las células.

Tal como explica el profesor Alan Melcher, de la Universidad de Leeds, “el estudio muestra que este virus es incluso más inteligente de lo que habíamos pensado previamente”.

“Al viajar sobre las células sanguíneas el virus logra esconderse de las defensas inmunes naturales del organismo y alcanzar intacto su objetivo”, explica el científico .

Y tal como dijo a la BBC, “no tiene dudas” de que el virus pueda eventualmente ser utilizado “combinándolo con quimioterapia” para el tratamiento de cáncer.

Por su parte, el doctor Kevin Harrington del Instituto de Investigación de Cáncer, expresa que este estudio “ofrece muy buenas noticias de que es posible hacer llegar estos tratamientos con una simple inyección en la corriente sanguínea”.

Los investigadores no saben con precisión porqué los reovirus sólo atacan las células cancerosas.

Las células cancerosas se comportan de forma muy distinta de las células sanas, lo cual las hace más susceptibles a una infección.

La doctora Julie Sharp, de la organización Cancer Research Uk, quien financió parcialmente la investigación, expresa que “este estudio prometedor muestra que los reovirus pueden engañar a las defensas del organismo para buscar y matar células cancerosas”.

“Y sugiere que el tratamiento puede ofrecerse a los pacientes utilizando una simple inyección. Ahora esperamos ampliar esta investigación para ver si algún día puede formar parte del tratamiento estándar de cáncer”.

Fuente: BBC Mundo

16/06/2012 08:02 Diagnóstico Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Hallan un gen capaz de proteger de los tumores y de favorecer su crecimiento

Científicos españoles han descubierto un gen que puede proteger contra el cáncer, pero que también es capaz de promover su crecimiento, un efecto de doble filo que podría darse en otros tipos de genes.

"Se trata de un gen que actúa como Doctor Jekyll o como Mister Hyde, ya que puede protegernos de la aparición de tumores o favorecer su crecimiento", explica el jefe del grupo autor del trabajo, Óscar Fernández Capetillo, perteneciente, como sus compañeros, al Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).

El trabajo, realizado por Andrés J. López-Contreras y Paula Gutiérrez Martínez y publicado en Journal of Experimental Medicine, estudia la función de Chk1, un gen conocido hasta ahora por su efecto supresor tumoral, es decir, por su capacidad para evitar que una célula de un organismo se convierta en cancerígena.

Chk1 es lo que Fernández-Capetillo llama "un guardián del genoma, un gen que mantiene nuestro genoma libre de mutaciones y que, por lo tanto, nos protege del desarrollo de tumores".

Los investigadores querían estudiar si este efecto podía potenciarse, por lo que crearon un ratón con tres copias del gen Chk1 en lugar de dos; después extrajeron y cultivaron sus células y las convirtieron en tumorales con ayuda de varios genes.

Lo que encontraron fue inesperado: las células se volvían malignas más fácilmente cuando portaban una copia adicional de Chk1.

La explicación a la paradoja es que Chk1 tiene un efecto beneficioso sobre las células sanas, pero también beneficia a las tumorales, una vez que han aparecido éstas en el organismo.

"Al principio, Chk1 previene la aparición del tumor, ya que limita las mutaciones espontáneas que se dan en nuestras células", sin embargo, los tumores avanzados sufren altas cantidades de daño en su ADN, y es aquí dónde Chk1 "favorece al tumor disminuyendo el daño que este sufre en su genoma", explica Fernández Capetillo.

Chk1 actúa protegiendo del llamado estrés replicativo, que es un tipo de daño que se produce en el material genético de las células cuando éstas se dividen.

Así, hay tumores que sufren de manera continua un alto número de lesiones en su genoma debido a sus altas tasas de división.

"El crecimiento de este tipo de tumores puede verse favorecido por la presencia de ’guardianes del genoma’ como Chk1, ya que alivian en parte la carga de lesiones que padecen", puntualiza.

"Este trabajo ayuda a entender por qué Chk1 se encuentra sobre-expresada en muchos tumores, cuando lo intuitivo es que sea la pérdida de este tipo de genes protectores lo que favorece el desarrollo del cáncer", concluye el investigador.
 
EFE
14/03/2012 06:46 Diagnóstico Enlace permanente. Ciencia y Salud No hay comentarios. Comentar.

Tras la pista de un medicamento para prevenir el cancer

 

Tabletas de medicamentos &  Foto de archivo - 7382950

   

Actualmente millones de personas en todo el mundo toman estatinas, un medicamento diseñado para reducir los niveles de colesterol, pero que ahora se receta para prevenir infartos y enfermedad vascular cerebral.

Algo similar podría ocurrir con la prevención de cáncer, afirman científicos.

Los ensayos clínicos de fármacos para prevenir el cáncer de mama han demostrado ‘resultados muy alentadores’ en mujeres con alto riesgo de desarrollar la enfermedad.

Ahora científicos británicos están reclutando a miles de mujeres para probar otro de estos medicamentos en lo que parece ser un prometedor campo en la prevención de cáncer: la quimioprevención.

Actualmente la investigación ha estado enfocada en formas de combatir los tumores una vez que aparecen.

Pero la quimioprevención intenta evitar, en primer lugar, su aparición.

‘Los cardiólogos se dieron cuenta de esto hace mucho tiempo’ afirma el profesor Jack Cuzick, uno de los pioneros de la quimioprevención y experto del Centro de Epidemiología y Estadística de la organización Cancer Research UK.

‘Ahora es práctica estándar revisar la presión arterial y dar medicamentos contra la hipertensión a individuos con alta presión arterial, y también medir el colesterol y dar estatinas para reducirles el colesterol’.

‘Pero esa idea no se ha filtrado muy bien en el cáncer’, agrega.

Resultados alentadores

Un estudio presentado en la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica en junio, publicado en New England Journal of Medicine, reveló que un medicamento creado para tratar el cáncer, llamado exemestane (nombre comercial Aromasin), logró prevenir la aparición de la enfermedad.

La investigación involucró a más de 4,500 mujeres en Canadá, Estados Unidos, Francia y España.

Todas las participantes eran postmenopáusicas y todas eran consideradas en alto riesgo de desarrollar la enfermedad, por ejemplo por un historial familiar de cáncer o una primera menstruación en edad prematura.

Los resultados mostraron que después de tres años las mujeres que tomaron el fármaco tuvieron 65% menos probabilidad de desarrollar un tumor de mama que quienes tomaron un placebo.

Ahora, el profesor Cuzick está lanzando un ensayo en el Reino Unido para probar los efectos preventivos de otro medicamento, llamado anastrozole (Armidex).

La idea de la quimioprevención surgió cuando los estudios sobre fármacos para tratar la enfermedad -particularmente con uno llamado tamoxifen- mostraron que las mujeres que recibieron el medicamento para tumores en un seno mostraron menos probabilidad de desarrollar tumores en el otro seno.

Este fármaco se aprobó como quimioprevención en Estados Unidos en 1998 para mujeres con alto riesgo de la enfermedad. Pero nunca fue utilizado ampliamente con fines preventivos por sus efectos secundarios serios, principalemte el riesgo de coágulos y cáncer de endometrio.

Tanto anastrozole como exemestane parecen tener efectos menos perjudiciales.

El estudio de exemestane mostró efectos leves y moderados como fatiga, bochornos, insomnio y dolor de articulaciones.

Y se espera tener los primeros resultados sobre anastrozole en unos cinco años.

Pero mientras la quimioprevención se vuelve una práctica estándar hay alternativas para prevenir la enfermedad, en particular para aquéllas mujeres en riesgo, dice el profesor Cuzick.

‘En lo que se refiere a cáncer de mama hay tres opciones claras: minimizar o evitar el uso de terapias de reemplazo hormonal, que sí incrementa el riesgo de la enfermedad’, señala el experto.

‘Las otras dos son evitar la obesidad y mantener la actividad física constante, lo cual sabemos es importante, particularmente en las mujeres de alto riesgo’.

‘En esto también los cardiólogos se dieron cuenta antes, al recomendar una dieta sana y ejercicio físico para todos, incluso para aquellos que toman medicamentos para hipertensión y alto colesterol porque también pueden beneficiarse’.

‘Creo que el mismo modelo e idea funcionan para el cáncer de mama’, expresa el investigador.

Éstos no son los únicos estudios sobre fármacos para prevenir el cáncer.

Según la Asociación Estadounidense de Investigación de Cáncer (AACR) la quimioprevención es ahora un campo muy ‘robusto’.

Actualmente, dice la organización, se están llevando a cabo unos 150 ensayos clínicos de quimioprevención en el mundo en poblaciones de alto riesgo.

BBC Mundo.com

15/10/2011 06:50 Diagnóstico Enlace permanente. Ciencia y Salud No hay comentarios. Comentar.

A mayor peso más acoso escolar

La prevalencia del sobrepeso y la obesidad está en aumento, sobre todo, en la población infantil, que registra los índices más altos hasta ahora conocidos. Según un estudio reciente, llevado a cabo por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), un 45,2% de los niños españoles tiene problemas con el exceso de peso: un 26% tiene sobrepeso y el 19% son obesos. Los resultados señalan, además, que los niños de las clases sociales más desfavorecidas y quienes pertenecen a familias con un bajo nivel educativo tienen una mayor probabilidad de alcanzar exceso de peso.

Estos porcentajes son más elevados que los publicados en los últimos años por los medios de comunicación porque, tal y como señaló la ministra de Sanidad, Leire Pajín, en la presentación del citado estudio, es la primera vez que la medición del sobrepeso y la obesidad infantil se ha realizado según los parámetros establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Consecuencias del exceso de peso

La mayor preocupación del sobrepeso y obesidad reside en sus múltiples consecuencias sobre la salud a corto y largo plazo: diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, niveles elevados de colesterol perjudicial, enfermedades cardiovasculares, enfermedades metabólicas, trastornos musculoesqueléticos o riesgo de muerte prematura. Todo este escenario hace mella en el organismo en desarrollo de los más pequeños, que pueden alcanzar la etapa adulta con patologías graves, como apoplejías o cardiopatías.

Los menores con sobrepeso u obesos tienen más probabilidades de sufrir estos dos problemas en la vida adulta. Según un estudio realizado entre 8.668 niños irlandeses de 9 años y presentado por la Universidad de Bristol (Reino Unido) el pasado mes de julio, las niñas con sobrepeso u obesidad tienen un índice significativamente mayor de enfermedades crónicas.

Sobrepeso y acoso escolar

Aunque el dato más novedoso de este estudio es el que relaciona el peso con acoso escolar o "bullying". Los niños con problemas de exceso de peso tienen más probabilidades de sufrir acoso escolar. Este tipo de asedio afecta a niños o adolescentes en su contexto escolar y se define como una serie de actos intimidatorios y agresivos o de manipulación por parte de un alumno o varios contra una o varias víctimas durante un periodo de tiempo más o menos prolongado. En general, ocurre en los pasillos del centro escolar, los patios y a la salida de clase. Los datos estiman que, en España, uno de cada cuatro niños sufre acoso escolar en distintos grados.

Un trabajo del Instituto de la Juventud (INJUVE) afirma que el 16% de los niños y jóvenes encuestados reconoce que ha participado en exclusiones de compañeros o en agresiones psicológicas. De la misma manera, los niños son más proclives a realizar agresiones físicas, mientras que las niñas optan más por ataques psicológicos. Por otro lado, numerosos estudios han señalado que desde los tres años de edad los niños muestran una percepción negativa con respecto a la obesidad y que esta opinión se mantiene a lo largo de la infancia. Los niños que sufren "bullying" tienen alguna característica, sea física o psicológica, que los convierte en víctimas fáciles: defectos físicos, debilidad física, tartamudez o, como señala el estudio británico, exceso de peso.

Consecuencias del acoso escolar

Las consecuencias de este tipo de acoso pueden ser muy graves. El niño o el adolescente está en proceso de maduración, tanto en su vertiente física como psicológica, y las heridas que pueden dejar las continuas humillaciones, patadas, exclusiones o burlas pueden marcarle de por vida. Algunas de las consecuencias más habituales del acoso escolar son: una autoestima cada vez más baja, trastornos emocionales, problemas psicosomáticos, ansiedad, depresión o ideación suicida... Problemas psicológicos que se sumarían al hecho de que causa el exceso de peso en el organismo.

Por tanto, los especialistas recomiendan que los menores obesos o con sobrepeso sigan una dieta sana y practiquen un estilo de vida saludable, en el que cobra especial importancia la práctica deportiva. De este modo, se evitan las temibles consecuencias del exceso de peso y se reduce la probabilidad de sufrir acoso escolar.

TRAS LA PISTA DEL BULLYING

A pesar de que los especialistas insisten en que el mejor consejo es tener una buena comunicación entre progenitores e hijos, hay algunos comportamientos que pueden poner tras la pista de que sucede algo:

  • Muchos afectados no quieren confesar que sufren acoso escolar porque sienten vergüenza o se sienten culpables. Por tanto, no es aconsejable interrogarles de forma directa sobre este problema.
  • Hay que estar atentos y comprobar si el niño tiene frecuentes heridas o lesiones.
  • Algunos cambios bruscos en la personalidad del menor pueden dar pistas: miedo, problemas para dormir, tristeza, se despierta temprano, cambios de humor o problemas en su rendimiento académico, entre otros.
  • Temor a ir al colegio.

       José A. Rodríguez / Eroski Consumer

24/09/2011 07:51 Diagnóstico Enlace permanente. Ciencia y Salud No hay comentarios. Comentar.

Prevencion de las alergias alimentarias

Las alergias alimentarias han experimentando un notable incremento en los últimos años, debido a factores genéticos, ambientales y nutricionales. La introducción en la dieta de nuevos productos y cada vez, a más temprana edad, influye de forma notable. La supresión temprana de la lactancia materna, para pasar al biberón y a la ingesta de cereales, alimentos de gran capacidad alergénica, es otro factor que explica el incremento de las alergias.

 

Otro de los factores que explican el aumento de las alergias alimentarias es el crecimiento del consumo de frutas exóticas, de reciente introducción en el mercado, a las que nuestro organismo no está habituado. Según la OMS, el bajo peso al nacer es también determinante. Los bebés con peso inferior a 2.500 gramos (el 9% de los recién nacidos en España), muestran una respuesta inmune alterada, deficiente, y son más propensos a las enfermedades alérgicas e infecciosas.

La alergia alimentaria infantil es, en la mayoría de los casos, el preludio de ulteriores enfermedades alérgicas respiratorias, como rinitis y asma por sensibilización a pólenes, ácaros, animales u hongos. En el caso de los niños, se dan principalmente durante los dos primeros años de vida. La leche, el huevo y el pescado son responsables del 90% de los casos en los menores de un año, y el huevo se revela como el alimento más alergénico en niños de uno a dos años.

Alergias en niños

El pronóstico de las alergias alimentarias en niños suele ser benigno. En general, los niños alérgicos a la leche o al huevo acaban tolerando estos productos cuando superan los dos o tres años de edad. Pero a partir de los dos años, la lista de alimentos alergénicos se amplía: pescado, legumbres, frutos secos, frutas y mariscos son los que más frecuentemente causan problemas.

La prevención de la alergia alimentaria debe iniciarse precisamente en la infancia, al poco de nacer La prevención de la alergia alimentaria debe iniciarse precisamente en la infancia, al poco de nacer. Según la OMS, la lactancia materna exclusiva, la introducción retardada de huevos, pescado y frutos secos, y un suplemento de cinc de 1 miligramo por kilogramo de peso durante seis meses, potencia la inmunidad, especialmente en los nacidos con bajo peso.

Los niños que presentan síntomas tempranos de alergia necesitarán más tiempo para tolerar ciertos alimentos, pero transcurridos unos años podrán (generalmente) volver a consumirlos, introduciéndolos de nuevo de manera paulatina y en pequeñas cantidades. La alergia a los alimentos es un trastorno que no conoce límites temporales ni estacionalidad (pueden darse en primavera, verano, otroño o invierno). Por lo general, las personas se diagnostican a sí mismas, y creen que sufren reacciones alérgicas frente a ciertos alimentos o a sus ingredientes. Desafortunadamente, el autodiagnóstico de las alergias alimenticias conduce a restricciones innecesarias que pueden acabar causando deficiencias en el consumo de nutrientes.

En algunos casos se puede, inclusive, poner en peligro la propia vida porque se producen algunos síntomas después de comer, que pueden estar siendo causados por otros trastornos médicos que no son alergias. Es por este motivo que los especialistas insisten en que se debe consultar a un médico alergólogo para obtener un diagnóstico apropiado.

La respuesta del sistema inmunológico

La alergia alimentaria es una respuesta del sistema inmunológico que erróneamente considera a un alimento como nocivo. Una vez que el sistema inmunológico decide que un alimento en particular es nocivo, genera anticuerpos específicos contra él. La siguiente vez que el individuo come ese alimento, el sistema inmunológico libera cantidades masivas de sustancias químicas, incluyendo histamina, para proteger al cuerpo. Estas sustancias químicas dan origen a una serie de síntomas alérgicos que pueden afectar al sistema respiratorio, al tracto gastrointestinal, a la piel o al sistema cardiovascular.

Una verdadera reacción alérgica a los alimentos incluye tres componentes principales:

  • Contacto con los alérgenos de los alimentos (sustancia que provoca la reacción; casi siempre se trata de una proteína).
  • Inmunoglobulina E (IgE, un anticuerpo del sistema inmunológico que reacciona frente a los alérgenos).
  • Mastocitos (células del tejido) y basófilos (células sanguíneas), que cuando se conectan con los anticuerpos IgE liberan histamina u otras sustancias que causan los síntomas alérgicos.

Muchas reacciones alérgicas a los alimentos son leves. Sin embargo, un pequeño porcentaje de personas experimentan una reacción grave. Es la llamada anafilaxis, una situación poco frecuente aunque potencialmente fatal en la que diferentes partes del cuerpo experimentan reacciones alérgicas de manera simultánea. Pueden causar urticaria, obstrucción de la garganta y dificultad para respirar. Se trata de la reacción alérgica, a un alérgeno, más grave que se conoce.

Por lo general los síntomas se producen rápidamente, en ocasiones a los pocos minutos de la exposición al alérgeno. Debido a que estas reacciones pueden poner en peligro la vida, es necesario que cuando se produce una reacción anafiláctica la persona sea atendida de inmediato por un médico.

En ocasiones se presenta la atopia, que es una forma de alergia «familiar», es decir que está determinada genéticamente y que se puede transmitir de padres a hijos. La atopia se puede dar en cualquier situación, con los alimentos, con los ácaros, con medicamentos o con cualquier otra circunstancia que provoque una reacción alérgica.

Los científicos estiman que aproximadamente 11 millones de norteamericanos sufren problemas derivados de su alergia a los alimentos. En Europa se estima que se ven afectados por este problema el 8% de los niños y el 3% de los adultos. En España se calcula que hay cerca de 600.000 afectados. Hasta el momento, no existe una cura para la alergia a los alimentos. Evitarlos, es el único modo de prevenir una reacción alérgica.

Alimentos implicados

Alrededor de 170 alimentos han sido documentados en la literatura científica como causantes de reacciones alérgicas. Claramente, es imposible tratar a todas, y por razones prácticas, los elaboradores de alimentos deben concentrar su atención para atacar efectivamente los alérgenos más serios. Son los llamados «grandes ocho»: leche, huevo, cacahuete, frutos secos, pescado, mariscos, soja y trigo.

El grupo de los «grandes ocho» es el responsable del 90% de las alergias alimenticias. A él deben sumarse los denominados «segundos ocho»: sésamo, semillas de girasol, semillas de algodón, semillas de amapola, fríjoles, guisantes, lentejas, tartrazina, sulfitos y látex.

Existen alérgenos ocultos, cuya detección resulta a veces casi imposible, y que están presentes en los alimentos procesados industrialmente a los que para mejorar su aspecto, color y sabor se les añade sustancias como caseína, proteína de soja, gluten de trigo, derivados de maíz o avena y extractos de levaduras. También el huevo se encuentra oculto en numerosos alimentos, sin que figure en su composición, como en ciertos productos de panadería y pastelería, pincelados con huevo para conferirles aspecto lustroso y brillante. Por ello, se hace especialmente interesante que la industria sea consciente de este problema y declare la totalidad de los ingredientes empleados, aunque se encuentren en muy baja concentración.

EL CONTROL DE ALÉRGENOS EN LA INDUSTRIA

 

Debido a que hay pocos alimentos a los cuales alguien no es alérgico, surge la necesidad de que los fabricantes consideren el uso de los principales alérgenos como ingredientes. Es decir, que alerten sobre la presencia de ellos en sus productos y prevengan la contaminación cruzada potencial de productos con alérgenos presentes en otra línea contigua de elaboración. Esto no sólo es una tarea de cuidados y requerimientos debidamente gestionados: es esencial minimizar los riesgos de ser sujeto de una reclamación judicial de un producto o de tenerlas por productos con contaminación cruzada.

La ejecución de la gestión en relación a los peligros que pueden resultar en riesgos serios o letales a los consumidores significa comenzar con buenas prácticas de manipulación y luego con un análisis de riesgos y control de puntos críticos, el mismo que cada compañía posee, identificando los peligros y evitando los riesgos de una contaminación del alimento.

Esto significa ir nuevamente a las fuentes y a la manipulación de ingredientes, a través de todas las etapas, incluida la distribución y comercialización. Por lo tanto, incluye examinar ingredientes de proveedores por posibilidad de contacto cruzado en sus operaciones, y requerir que ellos también tomen medidas preventivas apropiadas.

Igualmente, se deben examinar cuidadosamente las formulaciones de los productos nuevos y propuestos, para evaluar si hay posibilidad de excluir un alérgeno. Por supuesto, muchas veces un alérgeno es esencial para caracterizar al alimento: si se hace leche condensada, no se puede evitar la leche, pero con otro alimento lácteo, se pueden reemplazar las proteínas de la leche por otras que cumplan la misma característica funcional.

La presencia de uno de los alérgenos más problemáticos («grupo de los ocho») en un producto puede aparecer de las siguientes formas:

  • Contaminación (contacto) cruzado de un ingrediente antes o después de su recepción.
  • El contacto cruzado de un ingrediente o un producto con un alérgeno de «los ocho» de otro ingrediente o producto puede originarse en el almacenamiento y manipulación de materias primas, o durante la producción debido a residuos en equipos compartidos, basuras de ventilación, o la incorporación inapropiada de material reprocesado.
  • Cuando es inevitable compartir equipos entre uno o más productos debe establecerse un orden adecuado de producción y atender escrupulosamente los procesos de limpieza e higienización.
  • Se debe poner especial atención a que la limpieza posterior no garantiza necesariamente que pequeñas cantidades de alérgenos contaminen el producto. Si ello ocurre, la segregación de todo el lote afectado es la única solución aceptable (es suficiente >1ppm para disparar la respuesta alérgica).
  • La formulación errónea que resulta en la inclusión de un alérgeno de «los ocho» (o cualquier otro ingrediente) al producto debe prevenirse con la atención adecuada controlando la provisión para asegurar que los productos contienen sólo los ingredientes especificados en la formulación

MARTHA CATALINA RODRIGUEZ MONTOYA

Bibliografía

  • Metcalfe DD. Allergic gastrointestinal diseases. In: Rich RR, Fleisher TA, et al. . Clinical Inmunology: Principles and Practice. St. Louis: Mosby- Year book. 1995, pp 966-975.
  • Moneret-Vautrin DA, Kanny G.: Allergies allimentaires. Rev. Prat. (Páris, 1996, 46, 961-967).
  • Sampson H.A Mendelson L.,Rosen J.P.: Fatal and near fatal anaphylactic reactions to food in children and adolescents. N EngI J Med 1992;327:380-384.
04/07/2011 09:52 Diagnóstico Enlace permanente. Ciencia y Salud No hay comentarios. Comentar.

El ayuno y la prevención de enfermedades

El ayuno periódico reduciría el riesgo de sufrir diabetes, enfermedades cardíacas u otras propias del proceso de envejecimiento.

Es bien conocida la influencia de la dieta en la salud, igual que una alimentación equilibrada evita muchas enfermedades. Pero algunos estudios han ido un poco más lejos al plantear otra cuestión. Además de lo que se come, ¿son importantes el cuándo y el cuánto? Esta línea de investigación apoya el ayuno habitual para reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas y diabetes. Estos resultados se suman a la certeza, cada vez más evidente, de que las dietas hipocalóricas podrían retardar el envejecimiento y evitar el desarrollo de enfermedades propias de la edad, como cáncer y enfermedades cardiovasculares.

Ayunar de manera controlada puede reducir el riesgo de sufrir enfermedades del corazón y diabetes. Además, el ayuno también puede tener un efecto beneficioso en la reducción del nivel de colesterol. Estos son los resultados de una investigación reciente, que reafirma los resultados obtenidos en un estudio anterior realizado por los mismos investigadores en 2007. En el primer estudio, se detectó que un grupo de mormones (pertenecientes al movimiento religioso denominado mormonismo), que ayunan el primer domingo de cada mes debido a sus creencias religiosas, disminuían un 39% el riesgo de sufrir enfermedades en las arterias coronarias, con respecto al resto de la población de zonas cercanas.

Los beneficios del ayuno

Los investigadores atribuyeron estos primeros resultados al hecho de que abstenerse de ingerir comida, si se hace de manera controlada y periódica, además de disminuir el peso corporal, reduce el nivel de triglicéridos y glucosa en sangre, factores de riesgo propios de las enfermedades coronarias. Sin embargo, en este estudio no se tuvieron en consideración otros aspectos de riesgo, como el consumo de alcohol, tabaco y cafeína, ya que los mormones siguen restricciones frente al consumo de estas sustancias.

Por este motivo, hace poco se ha publicado otra investigación en la que han participado más de 4.500 personas y que sí ha tenido en cuenta estos factores. Ambos estudios los han realizado investigadores del Instituto del Corazón del Centro Médico Intermountain, en Utah (Estados Unidos). El más reciente se ha presentado con motivo de la reunión anual del American College of Cardiology, celebrado en Nueva Orleans.

En este trabajo se distribuyeron los voluntarios en dos grupos. En el primero, los participantes ayunaron durante periodos de 24 horas (solo podían beber agua) y después se alimentaron de forma normal durante otras 24 horas, así de manera sucesiva. En el grupo control no se impuso ninguna restricción en los hábitos alimenticios. Los investigadores analizaron los niveles de triglicéridos, colesterol y azúcar en sangre durante el estudio y realizaron pruebas de carácter físico general para determinar el estado de salud de los participantes.

Colesterol, diabetes y restricción calórica

Los resultados demuestran que en ayunas aumentan los niveles de colesterol "bueno" y colesterol "malo" en sangre, un hecho que se justifica por pasar hambre y el estrés que provoca este ayuno. En respuesta, el organismo libera más colesterol, lo cual le permite utilizar grasa como fuente de energía, en lugar de glucosa. Otro dato interesante es su influencia ante la diabetes tipo 2. Está bien establecido por la literatura científica que la continua estimulación de receptores celulares puede provocar una pérdida de sensibilidad frente a las sustancias que lo estimulan. Por este motivo, se cree que los periodos de ayuno, durante los cuales se dejarían de estimular los receptores de insulina de las células de los tejidos, permitirían restablecer el equilibrio de los receptores y evitarían problemas de pérdida de sensibilidad a la insulina característicos de la diabetes 2.

En el último estudio, no solo se tuvieron en cuenta factores de riesgo como el tabaquismo, el alcohol y la cafeína, sino que también se evaluaron cuestiones del comportamiento, como el hecho de descansar un día a la semana o asistir a ceremonias religiosas de manera periódica. Es interesante que creencias religiosas diferentes coincidan en el hecho de utilizar el ayuno como práctica religiosa ya que, precisamente, este estudio demuestra que puede influir de forma positiva en la salud.

Los investigadores advierten de que aún es temprano y se necesitarán más estudios para confirmar la hipótesis. Explican que el ayuno podría ser beneficioso "per se" o, tan solo, reflejar un estilo de vida más sano. Sea como sea, consideran que la mejor solución es "seguir unos hábitos de vida saludables y comer bien y equilibrado".

 

16/05/2011 07:21 Diagnóstico Enlace permanente. Ciencia y Salud No hay comentarios. Comentar.

Verdades verdes

El consumo de plantas medicinales no siempre resulta beneficioso, sobre todo, cuando se toman medicamentos a la vez.

En los últimos años, el consumo de plantas medicinales ha experimentado un notable incremento. Algunos estudios han puesto de manifiesto que uno de cada cinco pacientes que está en tratamiento con medicamentos consume a la vez hierbas medicinales. Pero no están exentas de efectos secundarios y son posibles las interacciones entre los efectos de los fármacos y las plantas. Por esta razón, es necesario que tanto los consumidores como los profesionales sanitarios estén alerta respecto a esta posibilidad, que puede comportar un riesgo para la salud.

A menudo, se cree que las plantas medicinales no causan efectos perjudiciales. Se consideran "productos naturales" y muchas personas las consumen en sustitución de medicamentos porque piensan que carecen de efectos secundarios. El hecho de que se empleen desde la antigüedad y que puedan adquirirse sin receta, incluso en grandes almacenes, favorece que se estimen inofensivas y que se utilicen sin tener en cuenta los posibles riesgos y efectos.

No obstante, esta idea es del todo errónea. Al igual que las plantas contienen principios activos que pueden mejorar ciertos problemas de salud, estas mismas sustancias pueden resultar perjudiciales. Además, cabe la posibilidad de que hierbas y medicamentos compartan los mismos principios activos.

Hierbas y medicamentos

Algunos de los problemas del consumo de plantas se relacionan con la confusión con otra especie por identificación errónea o por contaminación del producto, ya sea con microorganismos o con productos químicos. Por otra parte, también son posibles variaciones en el contenido de los principios activos según la zona geográfica, la estación en que se haya recolectado la planta o la parte que se use. Igual que en los medicamentos, pueden provocar intoxicaciones y reacciones alérgicas.

Con frecuencia, el consumo de hierbas se solapa con el del medicamento usado para el mismo problema de salud o para otro distinto. En este caso, los elementos activos de la planta pueden interaccionar con el fármaco y causar variaciones en su efecto. Puede afectar tanto a la absorción del fármaco como a su distribución, metabolismo o excreción. En cuanto a la absorción de medicamentos, cuando hay una interacción, las hierbas medicinales reducen los niveles del fármaco, con lo que disminuye su actividad terapéutica.

Otro aspecto que se debe considerar es que muchas tienen efectos laxantes y provocan una disminución en la absorción de determinados elementos, como el calcio, el hierro, el litio o los anticoagulantes orales. También pueden alterar el pH y la motilidad digestiva y favorecer la formación de complejos no absorbibles.

Las plantas medicinales pueden provocar que el fármaco quede libre en la sangre y se modifique su distribución, es decir, el transporte del fármaco en la sangre hasta el punto donde ejerce su acción. Una de las interacciones más importantes se registra en el metabolismo del fármaco. Sería el caso del hipérico, un inductor del citocromo P450, clave en la metabolización de muchas sustancias. Por otra parte, hierbas con propiedades diuréticas podrían interferir con fármacos de eliminación renal.

También pueden desarrollarse efectos aditivos y potenciadores entre medicamentos y plantas. Esto sucede en las hierbas con propiedades sedantes o hipotensoras, que podrían incrementar la acción de fármacos con estas características. De nuevo, el hipérico, por sus propiedades antidepresivas, puede interaccionar con algunos fármacos antidepresivos con los que comparte similar mecanismo de acción.

Se debe permanecer alerta ante el consumo de plantas, sobre todo, cuando se solapa con el de ciertos medicamentos con potencial para provocar interacciones clínicas relevantes, como los anticoagulantes, los medicamentos usados para la epilepsia, los fármacos para el sida e inmunosupresores, entre otros. De igual forma, estas interacciones pueden tener una gran trascendencia clínica en enfermedades graves o en personas con insuficiencia hepática o renal, así como en pacientes polimedicados, en quienes las probabilidades de una interacción aumentan de manera considerable. En este caso, los ancianos tendrían una mayor susceptibilidad de sufrirlas.

Medicamentos y plantas de consumo frecuente

  • Ajo, Angélica, Sauce blanco: potencian los efectos de fármacos anticoagulantes y aspirina, de manera que pueden provocar sangrados.
  • Cáscara sagrada: interfiere en la absorción intestinal de fármacos y puede disminuir su efectividad.
  • Espino blanco: potencia el efecto de algunos fármacos en pacientes cardiópatas (digoxina) y puede provocar intoxicaciones por incremento de sus efectos.
  • Gingseng: potencia los efectos de anticoagulantes y aspirina y puede provocar sangrados. Potencia los efectos de los antidiabéticos orales, con las consiguientes hipoglucemias. Interfiere con algunos antidepresivos y puede causar efectos maniacos.
  • Ginkgo biloba: potencia los efectos de anticoagulantes y aspirina y puede provocar sangrados. Puede potenciar los efectos de algunos antidepresivos.
  • Goma guar: disminuye el efecto de algunos antidiabéticos.
  • Hipérico: interfiere con medicamentos antidepresivos. Puede provocar somnolencia. Disminuye la concentración plasmática de muchos fármacos al interferir con su metabolización.
  • Regaliz: puede interferir con los corticoides.
  • Salvia: potencia los efectos de anticoagulantes.
  • Valeriana: potencia los efectos de los sedantes.
  • Zaragatona: interfiere en la absorción de algunos compuestos (hierro, calcio, vitaminas...).

INFORME

En España, estudios realizados estiman que alrededor de un 30% de la población las consume de forma habitual. Sin embargo, dos estudios realizados en Cataluña confirmaron que las consumía hasta un 50%. Según un informe realizado en 2007 por el Centro de Investigación sobre Fitoterapia, cada ciudadano gasta una media de cinco euros al año en estos productos. En este estudio también se constató que 3 de cada 4 consumidores son mujeres y que las personas de mediana edad prevalecen sobre los más jóvenes.

Por otra parte, la mayoría de las personas que las utilizan reconocen que siguen una tradición familiar y que en su entorno también se consumen. Una gran proporción las adquiere de forma usual en herbolarios y la mayoría de los consumidores se muestran entre "bastante" y "muy" satisfechos de la eficacia de estos productos.

Por lo general, las hierbas medicinales se utilizan para remediar alteraciones de salud poco relevantes o como tratamiento preventivo, aunque en algunos casos puedan usarse para cuestiones de mayor importancia. Con frecuencia se busca solución a ciertas afecciones para las cuales la medicina convencional tiene menos recursos. Sería el caso de quienes pretenden adelgazar o buscan efectos estimulantes. Los problemas de salud que con más frecuencia se tratan con la fitoterapia son los digestivos (estreñimiento y problemas de digestión), la ansiedad, el insomnio y los problemas de sobrepeso.

Las especies vegetales medicinales más consumidas en España son: el eucalipto, la manzanilla, el té, la hierbabuena, el regaliz, la salvia, el sen, la tila, la valeriana, el anís verde, el poleo, el boldo, el ginseng, la cáscara sagrada y el ginko-biloba.

03/05/2011 09:15 Diagnóstico Enlace permanente. Ciencia y Salud No hay comentarios. Comentar.

Fortalecer las neuronas

Al margen de la química, hay hábitos saludables que endurecen la musculatura de nuestro cerebro. La lectura y el ejercicio físico, sobre todo, han demostrado su eficacia.

La plasticidad del cerebro sigue sorprendiéndonos, a pesar de que Santiago Ra­món y Cajal, el padre de la neurología moderna, ya lo apuntó hace un siglo: las neuronas pue­den cambiar sus conexiones entre sí, y conviene entrenarlas. Si moldeamos el órgano de pensar con la experiencia. ¿Hasta qué punto es posible mejorarlo? ¡Podemos hacer algo para evitar que el Párkinson y el Alzhéimer succionen nuestra mente cuando seamos mayores, o por lo menos para retrasar su apa­rición'- Una montaña de respuestas se levanta sobre la tan cacareada gimnasia cerebral. Si nadie duda sobre la necesidad de ejercitar la masa gris. El problema es cómo.

Game over...

La revista Nature se hi­zo eco de un estudio  que demos­traba la ineficacia de esos videojuegos anunciados con gente adulta muy feliz cuando logran distinguir con éxito manzanas de peras en una pantalla. Para comprobarlo. 11.430 %-voluntarios de entre 18 y 60 años se entretuvieron con uno de estos softwares. Y aunque fueron obteniendo cada vez mejores resultados -como cabria esperar cuando uno le pilla el truco a los matamarcianos-, sus logros no se reflejaron en las pruebas que me­dían científicamente la memoria, el razonamiento y el aprendizaje. "No hubo en absoluto ningún efec­to de transferencia"", sentenció uno de los autores  de la investigación, el neurocientífico Adrián Owen de la Universidad de Cambridge, en Gran Bretaña.

¡Significa que la gimnasia mental no sirve para nada? En absoluto: Cajal tenía razón, como ratifica Juan Lerma, director del Instituto de Neurociencias de Alicante: "El cerebro opera en función de las conexiones que establece entre las neuronas. Es lo que nos hace ser como somos". ¿Qué falla entonces? "La carga intelectual de un videojuego. o de un documental, es bastante menor que la aportada por un libro", asegura este experto. Y continua: "Se han hecho experimentos para observar qué ocurre cuando uno lee: el ce­rebro recrea paisajes y emociones, y se activan áreas de este órgano acordes a la información que está obteniéndose". En cambio, cuan­do vemos algo en una pantalla, lo único que encendemos es la zona visual.

Negro sobre blanco.

Primera lec­ción. ¿Quieres mantener tu cere­bro en forma? Pues coge un buen libro y sumérgete en sus páginas. O una revista que traiga historias sorprendentes que estimulen tu curiosidad y tu imaginación, como la que tienes ahora entre las manos. O prueba a dejar a un lado la calcu­ladora por un momento para echar las cuentas. O intenta aprender otro idioma, tocar un instrumen­to musical... El cerebro agradece los desafíos, y en esta época ultra -tecnológica no tienes que ponerte necesariamente un traje virtual y jugar a ser el protagonista de Tron para ponerlo a prueba. Pero, además, no te apoltrones. Corre un poco, sin matarte. Pasea. Apúntale a clase de danza. Haz gimnasia con el balón. "Los expe­rimentos realizados en pacientes y. sobre todo, en animales a los que se les ha sometido a un ejercicio físi­co moderado y continuo muestran claramente un aumento de su ren­dimiento cerebral'", asegura Lerma. El ejercicio cambia la cara a nuestras neuronas: sus vínculos aumentan y se hacen más ricos. Crece el número de espinas neuronales unas protu­berancias en forma de hongo que surgen en el tronco -el axón- de la neurona y promueven la formación de las sinapsis. las mágicas conexio­nes nerviosas.

No sabemos muy bien cómo tiene lugar este milagro en términos moleculares, pero sucede. El investi­gador Art Kramer, de la Univer­sidad de Illinois en Urbana-Champaign (EE UU). está convencido de que caminar unos 45 minutos tres veces a la semana incrementa en un 20% el almacenamiento de memo­rias episódicas y optimiza las fun­ciones cerebrales, según afirmó a la revista Newsweek. Un año de ejer­cicio casi obra maravillas, revelan los experimentos. Así, un indivi­duo de 70 años podría conseguir la conectividad neuronal de un treintañero, con las consiguientes me­joras en la planificación de tareas, la facultad de hacer varias cosas a la ve?, etcétera. Sabiendo que, con los años, perdemos estas valiosas ligazones entre células nerviosas.

¡Menudo hipocampo!

En otra in­vestigación, las resonancias mag­néticas pusieron de manifiesto que los niños de entre nueve y diez años en buena forma tienen más grande el hipocampo, hasta un 12%. Una consecuencia es que sacan mejor nota en las pruebas de memoria. Por lo visto, son mis eficientes a la hora de utilizar el oxigeno. El cerebro es un órgano tan extraordinario que incluso refleja el nivel social de sus usuarios, asegu­ra Lerma. La calidad de desarrollo mental en un niño que crece en una familia con estatus socioeconómi­co alto es mejor y mis competente. Esto cuestiona la igualdad de oportunidades". Crecer en un barrio marginal supone recibir menos es­tímulos intelectuales, lo que influ­ye en el desarrollo cognitivo. Ade­más, estos entornos son propensos a generar estrés, alteración que estimula la producción de una hormona llamada cortisol. Generada en exceso, esta sustancia ataca las vainas protectoras de mielina de los neuronas y dificulta la creación de nuevas conexiones. Sin caer en el cliché de que los niños pobres son menos inteligentes, los estudios confirman la importan­cia decisiva del ambiente. Algunas estadísticas incluso apuntan que la probabilidad de sufrir Alzheimer es diez veces menor entre los científicos e individuos con preparación universitaria que en el resto de la población.

Hay que aprovechar lo que nos di­ce la neurociencia para desarrollar los planes de estudio. "Por ejem­plo, se sabe que. tras 40 minutos de una charla, el cerebro corta y se pone a pensar en otra cosa. Igno­ramos la razón. Es posible que los buenos profesores, sin saberlo, lo hayan advenido y cuando pasa ese tiempo cambien de tema". Aprendemos por repetición, necesitamos un tiempo de reposo, y también actividad. "Si se conoce bien la biología del sistema, se le puede sacar mucho más partido".

Muy Interesante / Abril 2011

16/04/2011 08:06 Diagnóstico Enlace permanente. Ciencia y Salud No hay comentarios. Comentar.

DIU contra el cáncer de endometrio

El cáncer de endometrio es el sexto más común del mundo entre las mujeres, ya que supone el 4,8% de todos los tumores que padece la población femenina y el 2,2% de las muertes por esta causa. Es una enfermedad más propia de las mujeres postmenopáusicas y rara vez afecta a quienes están en edad fértil. Se estima que lo padecen entre un 3% y un 5% de las mujeres menores de 40 años y que el 70% de ellas son nulíparas (no han tenido ningún hijo). El impacto que tiene la noticia para quienes sufren un cáncer de endometrio es enorme, ya que su tratamiento puede suponer la pérdida irreversible de la fertilidad.

Pacientes jóvenes

La causa de los tumores endometriales en pacientes tan jóvenes no se conoce bien, pero la comunidad científica sospecha que puede tener un origen hereditario y algunos factores podrían favorecer su desarrollo, como las alteraciones del ciclo menstrual, la poliquistosis ovárica, la obesidad o la diabetes, aunque todavía no se ha confirmado que alguna de ellas sea la causa concreta de esta neoplasia maligna en mujeres jóvenes.

Este cáncer se desarrolla en la capa interna del útero, que consta de otras tres: la capa más externa, denominada capa serosa o perimetrio; la capa media, que es un músculo interno denominado miometrio; y la interna o endometrio, que se descama todos los meses con la menstruación. Uno de los factores que a menudo dificultan su diagnóstico es, precisamente, que uno de sus síntomas más importantes, el sangrado genital, se confunde con la menstruación. Con frecuencia, cuando una mujer en edad fértil sangra en un periodo diferente al de la regla, lo más probable es que padezca distintos tipos de patología benigna, como una alteración fisiológica del ciclo menstrual, pólipos y otras enfermedades. Todo ello conduce a demorar el diagnóstico de los tumores de endometrio.

Tipos de DIU

En la actualidad, hay dos tipos de dispositivos intrauterinos en el mercado que se utilizan, sobre todo, con fines anticonceptivos. Por un lado, los DIU tradicionales o de cobre y, por otro, los más nuevos, que están revestidos de una hormona progesterona, el levonorgestrel. Aparte de este último, por ahora, no hay más DIU recubiertos de otras sustancias.

El levonorgestrel es una hormona conocida por parte de la población porque, en dosis altas, figura en la composición de la píldora del día después. Sin embargo, en los DIU recubiertos con ella, se libera de manera muy progresiva y lenta, a lo largo de hasta cinco años.

Los especialistas creyeron que el DIU liberador de levonorgestrel podía ser útil para tratar el cáncer de endometrio porque su principal mecanismo de acción -cuando se administra por vía local- es que causa atrofia, es decir, genera la inactividad de las células endometriales. "Esto significa que, si se coloca directamente en el lugar del tumor a través del DIU, se puede lograr la desaparición de las células tumorales", precisa Lucas Minig, coordinador del Programa de Ginecología Oncológica del Hospital Universitario Madrid Sanchinarro (HMS)-Centro Integral Oncológico Clara Campal (CIOCC), que ha liderado un estudio sobre el uso de estos dispositivos para tratarlo.

Ventajas del nuevo tratamiento

El cáncer de endometrio se ha abordado, de manera tradicional, con la extirpación del útero y los ovarios, técnicas quirúrgicas que, en lenguaje médico, se denominan histerectomía con doble anexectomía. "En una paciente joven sin hijos, este tratamiento supone, de manera radical, no poder concebir. Por eso en los últimos años se han buscado otros mecanismos para conservar la fertilidad, como la administración de progesterona por vía oral", expone Minig.

Una de las ventajas de utilizar el DIU recubierto de levonorgestrel para el tratamiento es, respecto a la cirugía de extracción del útero y de los ovarios, que "se preservaría la posibilidad de quedar embarazada", destaca el especialista. Otra mejoría tras la aplicación local de levonorgestrel con el DIU es que se evitarían los efectos adversos que causa la administración de progesterona por vía oral en dosis altas, como la distensión abdominal, las reacciones alérgicas y las complicaciones tromboembólicas. Sin embargo, a pesar de sus ventajas, el uso de los DIU liberadores de levonorgestrel está bajo examen y todavía no se aplica en la práctica clínica habitual.

EN ESTUDIO

Uno de los estudios pioneros en este campo es el efectuado entre 1996 y 2009 en el Instituto Europeo de Oncología, en Milán (Italia), por un grupo europeo de investigadores que ha liderado Lucas Minig y cuyos resultados se han publicado en "Annals of Oncology". Su importancia estriba en que es el primero en analizar qué sucede si se trata a las mujeres de 40 años o menos, afectadas por cáncer de endometrio, con un DIU liberador de la hormona levonorgestrel progestina durante un año, en combinación con seis administraciones mensuales de otra, la hormona liberadora de la gonadotropina (GnRH). Para ello, se han seleccionado 39 pacientes de entre 20 y 40 años y, de momento, se han obtenido óptimos resultados en 34, ya que las cinco restantes siguen bajo tratamiento.

Tras un año de terapia, todas las pacientes siguen con vida y sin la enfermedad. El 95% de las afectadas (20 de las 34) por hiperplasia de endometrio atípica (un tipo de cáncer de endometrio) se curaron, el 57,1% de quienes tenían neoplasia en fase temprana también respondieron bien al tratamiento, el 28% sufrieron una progresión de la enfermedad y sólo dos de ellas, a pesar de haber tenido una buena respuesta inicial, recayeron más tarde. En los casos de recaída se volvió a tratar a las pacientes y, cuando no hubo otra solución, se les practicó una histerectomía. En los casos de respuesta satisfactoria, se animó a las mujeres a concebir, gracias a lo cual se han logrado 11 embarazos espontáneos y han nacido 9 bebés.

Según Minig, la mayoría de las mujeres tratadas respondieron durante los primeros seis meses, por lo que en próximos estudios se les administrará el mismo tratamiento durante un semestre, en vez de durante un año. El hecho de que algunas respondieran y otras no se puede atribuir a que es una enfermedad genética, que determina el tipo de respuesta a los tratamientos. Esto explica que dos pacientes con la misma enfermedad, pero con alteraciones genéticas distintas, respondan de forma diferente a un mismo tratamiento.

"A raíz de los resultados preliminares, está previsto realizar un estudio internacional y multicéntrico para determinar cuál es el mecanismo conservador de la fertilidad más efectivo en las mujeres con cáncer de endometrio, el menos tóxico y que mejora más su calidad de vida", informa Minig.

06/04/2011 12:51 Diagnóstico Enlace permanente. Ciencia y Salud No hay comentarios. Comentar.

Alteraciones de la respiración durante el sueño

Tanto los ronquidos más insignificantes como el trastorno más grave, la apnea obstructiva del sueño, pueden provocar serios problemas de salud

Las personas pasan una cuarta parte de su vida en la cama y el bienestar durante las horas de sueño es básico. Además de ocupar gran parte del día a día, un descanso deficiente puede provocar alteraciones importantes en la salud. Uno de los problemas más habituales son los ronquidos. Éste y otros trastornos del sueño aumentan de forma considerable en los países desarrollados, de la mano del envejecimiento de la población y el incremento de los casos de obesidad, entre otros factores.

Dormir solos aportaría al organismo 49 minutos adicionales de buen sueño cada noche, porque se calcula que las parejas que comparten cama tienen un 50% más de probabilidades de padecer diversos inconvenientes mientras duermen. Estos problemas están provocados, sobre todo, por el hecho de que la pareja ronque o sufra insomnio. Especialistas del sueño en la Universidad de Surrey (Reino Unido) revelan el motivo por el que muchas personas se desvelan por la noche con sensación de agotamiento.

Exceso de movimientos, ruidos de la cama, la lucha por los cojines o calor excesivo son motivos que alteran la calidad del sueño cuando se comparte el lecho. Pero la causa principal son los ronquidos, un aspecto que hace años se consideraba inocuo para quien lo sufría -no para quien lo padecía-, pero que en la actualidad ha tomado especial importancia porque afecta a la salud de ambos miembros de la pareja.

Según la Asociación Británica de Ronquidos y Apnea de Sueño (BSSAA), los hombres roncan el doble que las mujeres y calculan que solo en el Reino Unido hay 15 millones de roncadores. La American Sleep Disorders Association (ASDA) señala que prevalencia de los trastornos respiratorios es muy alta; diferentes estudios de los últimos años evidencian un porcentaje del 25,4%. El ronquido simple es un fenómeno frecuente que se dá entre un 4% y un 29% de los hombres y entre un 3% y un 14% de las mujeres, que se incrementa con la edad y que está asociado a la obesidad. Por géneros afecta al 10% varones y al 5% mujeres a partir de los 30 años, y más allá de la década de los sesenta, al 60% de los hombres y al 40% de las mujeres.

El número de afectados aumenta, además, junto con otros trastornos del sueño, como los trastornos del ritmo circadiano, la narcolepsia, el sonambulismo o el insomnio. Esto se debe al aumento de la población anciana, de los casos de obesidad y del consumo de alcohol, principales factores de riesgo para el desarrollo de estas afecciones.

Un tercio de la población pediátrica, que incluye a niños y adolescentes, sufre también algún tipo de trastorno del sueño, según han indicado los expertos que han asistido a la XX Reunión Anual de la Sociedad Española del Sueño (SES), celebrada en Sevilla.

Controlar el ronquido

Los ronquidos se generan en la nariz y en la garganta por la vibración que se origina en el paladar suave al inspirar y espirar. Durante el sueño, los músculos que se encargan de mantener abiertas las vías respiratorias se relajan, por lo que se estrechan y vibran más hasta causar los molestos ruidos, que pueden alcanzar grados variables de volumen. Es involuntario y, según los expertos, no puede curarse, aunque sí controlarse. El alcohol o los fármacos para dormir ayudan a relajar los músculos y, por tanto, potencian esta situación.

El sobrepeso y la obesidad también ejercen más presión sobre las vías y favorecen el aumento de los movimientos vibratorios. Procesos gripales, resfriados, alergias, pólipos o lesiones nasales pueden estar de la misma manera implicados en los ronquidos, así como fumar, que provoca inflamación o bloqueo de los conductos respiratorios. Por ello, los expertos insisten en que, ante estos factores de riesgo, hay que asumir un cambio de hábitos para controlarlos o evitarlos al máximo. En el caso de resfriados o gripe, la BSSAA recomienda usar un humidificador o inhalar vapor, para mantener limpias las vías respiratorias, entre otras medidas.

Cuando la realidad se agrava

En la mayoría de los casos, adoptar unos hábitos saludables ayuda a controlar, en cierta medida, los ronquidos más leves (hipoapnea). Sin embargo, un pequeño porcentaje de afectados podría sufrir un problema subyacente mucho más grave. Es el síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS), que en general afecta a personas de mediana edad obesas o con sobrepeso y que provoca una obstrucción repetida de las vías respiratorias superiores mientras se duerme, lo que ocasiona pausas en la respiración durante la noche. En España, este trastorno afecta a más de un millón y medio de personas.

La afección causa una reducción en los niveles de oxígeno y un pequeño despertar para recuperar el ritmo normal, casi siempre inconsciente, hasta que ocurre el siguiente episodio. Esta falta de sueño continuo puede provocar somnolencia excesiva durante el día, trastornos respiratorios y cardiovasculares (reducción del nivel de oxígeno en sangre y taquicardia). La mala calidad de sueño, además, puede desembocar en problemas emocionales y alteraciones del comportamiento y en el rendimiento cognitivo.

La apnea del sueño es susceptible de causar un círculo vicioso en el que las razones del trastorno se convierten en consecuencias: la falta de sueño favorece la obesidad, hipertensión (más del 40% de los afectados padece hipertensión) y diabetes mellitus. Una cifra que llama la atención es que el 86% de la población española desconoce que el SAOS puede afectar a la salud. Quizá por ello, un 80% de los afectados están sin diagnosticar y un 34% no sabe siquiera qué es.

Dormir las horas suficientes, de forma regular e intentar dormir de lado, además del cambio de hábitos, son algunos de los consejos ante situaciones leves. Aunque estas medidas ayudan a frenar su progresión, muchas personas necesitarán un tratamiento con un dispositivo de presión positiva continua (CPAP) para mantener las vías respiratorias abiertas, de manera que la respiración no se detenga durante el sueño y permita el descanso a los afectados. No obstante, algunas personas no lo toleran demasiado bien y abandonan el tratamiento en menos de un año. Los especialistas, sin embargo, aseguran que un adecuado control y un apoyo especializado, a menudo, ayudan a superar cualquier problema con su uso.

Una alternativa a estos dispositivos podría ser un nuevo aparato creado por el odontólogo español Pedro Mayoral. Es una estructura de avance mandibular que evita el bloqueo de las vías y mejora la respiración durante la noche. Esta férula hecha a medida impide que la lengua tire hacia atrás, uno de los principales motivos de los ronquidos. No obstante, Mayoral recomienda un CPAP para casos muy severos de apnea.

MÁS TRAS LA MENOPAUSIA

Entre todos los trastornos del sueño (ronquidos, apnea, hipersomnia o exceso de somnolencia, sonambulismo, enuresis, narcolepsia...) hay una prevalencia destacada entre el sexo masculino. No obstante, estas cifras tienden a igualarse cuando la mujer supera la menopausia, debido a los cambios hormonales. Antes de la menopausia, las hormonas femeninas "protegen" de los ronquidos porque mantienen el tono muscular y evitan la acumulación de grasa en el cuello. En la menopausia, los niveles de estrógenos y progesterona disminuyen y el riesgo aumenta.

Aunque no tiene por qué resultar grave si se controlan, sí es cierto que, por mecanismos no del todo dilucidados, roncar en la mujer se ha asociado con un porcentaje bajo, pero significativo, de padecer enfermedades cardiovasculares.

Durante la vida, no obstante, otros factores pueden afectar al sueño de la mujer: cambios en los niveles hormonales, estrés, determinadas enfermedades, estilos de vida poco saludables o embarazo, entre otros. Ejemplo de ello es el insomnio, uno de los síntomas más comunes del síndrome premenstrual.

Núria Llavina Rubio/ Eroski

Sexualidad y salud (6)

LA INFLUENCIA DE LOS MEDICAMENTOS EN LA SEXUALIDAD

La influencia de los medicamentos en la sexualidad

Muchos medicamentos a los que con frecuencia se les achacan efectos sexuales adversos se utilizan para tratar enfermedades que por sí mismas pueden producir alteraciones en la esfera sexual. Los antihipertensivos y los psicofármacos se han relacionado con estas alteraciones, pero la impotencia es frecuente en pacientes hipertensos, incluso sin tratar, y la incidencia de trastornos sexuales en pacientes psiquiátricos no tratados puede alcanzar al 70%.

También las disfunciones sexuales son más frecuentes entre la población enferma que entre la sana, y la edad influye negativamente en el rendimiento sexual, lo mismo que el alcohol y el tabaco. El hecho de que muchos pacientes sepan que algunos fármacos pueden afectar su sexualidad puede llegar a provocar esos efectos.

La fisiología de la respuesta sexual, con matices, parece ser similar en ambos sexos, por lo que en teoría los fármacos afectan de forma muy parecida al hombre y a la mujer. No obstante, la respuesta sexual de cada persona es variable y la influencia que los fármacos pueden ejercer sobre ella depende de la dosis y duración del tratamiento, de la acción de otros medicamentos tomados de manera simultánea y de diversos factores físicos (integridad de los órganos sexuales, suficiencia hormonal y función vascular y neurológica) y psicológicos. Así, un fármaco puede ser tolerado por un paciente y en otro, por el contrario, causar problemas sexuales.

La respuesta sexual de cada persona es variable y la influencia de los fármacos depende de la dosis y la duración del tratamiento

En general, el trastorno sexual inducido por los medicamentos suele remitir cuando se reduce la dosis o se retira la medicación. El comienzo de las alteraciones puede suceder pasadas unas horas, semanas e incluso meses, desde el inicio de la toma del medicamento o del incremento de su dosificación.

De los fármacos a los que se les ha achacado efectos sobre la esfera sexual destacan los siguientes:

- Fármacos utilizados para el tratamiento de la hipertensión arterial (antihipertensivos). Entre ellos, los diuréticos tiazídicos pueden provocar disminución del deseo sexual, disfunción eréctil y disminución de la lubricación vaginal. Los betabloqueantes pueden generar alteraciones en la libido, así como de la función eréctil. Los antihipertensivos de acción central (clonidina, metildopa), cada vez más en desuso, pueden disminuir la libido y provocar alteraciones en la eyaculación (retrógrada y retrasada) y ginecomastia. En el campo del tratamiento de la hipertensión es bueno comentar que los medicamentos más utilizados -IECAS, ARA II y calcioantagonistas- carecen de efectos sexuales adversos.

- Medicamentos indicados para los trastornos mentales. Los antipsicóticos, utilizados para trastornos mentales severos como paranoias, psicosis o esquizofrenia, se han vinculado con la producción de alteraciones sexuales, disfunción eréctil o eyaculatoria y, en menor grado, disminución de la libido y aún con menor frecuencia aumento de la libido y priapismo, que consiste en una erección persistente y a veces dolorosa que se presenta a menudo sin estimulación sexual y que requiere atención médica urgente. Estos efectos suelen ser dosis-dependientes (sólo aparecen cuando se está tomando la medicación), salvo en el caso del priapismo, y se relacionan con cualquier tipo de antipsicóticos. En la mujer, además del descenso de la libido, puede provocar alteraciones menstruales.

Los antidepresivos se han relacionado con trastornos sexuales que pueden afectar a cualquiera de las fases de la función sexual. En relación a los fármacos antiparkinsonianos se han notificado casos aislados de aumento de la libido e hipersexualidad en pacientes tratados con levodopa y cabergolina. El efecto parece ser dosis-dependiente y reversible.

No es común el perjuicio de la función sexual por el uso de tranquilizantes mayores, y entre los menores, las benzodiacepinas pueden disminuir la libido, aunque en algunos pacientes la disminución de la ansiedad que les causan estos fármacos favorece la función sexual.

En cuanto a los tratamientos hormonales, destacamos que los esteroides anabolizantes, corticosteroides y estrógenos disminuyen los niveles de testosterona, lo que provoca disminución de la libido e impotencia, y los andrógenos, además de los efectos comentados en el hombre con problemas de próstata, pueden producir atrofia testicular y ausencia de espermatozoides en el semen (azoospermia). Los estrógenos, utilizados como método contraceptivo en la terapia hormonal sustitutiva o en algunos cánceres (sobre todo de mama y próstata) pueden producir en la mujer tanto incremento como disminución de la libido, y disminución de la libido e impotencia en el hombre.

La cimetidina, muy utilizada en tiempos pasados para el tratamiento de la hipersecreción gástrica y hoy en desuso, puede producir disminución del deseo sexual, impotencia y ginecomastia (desarrollo mamario excesivo en el hombre) que se explica por la disminución de los niveles de testosterona. Los fármacos más empleados como famotidina, ranitidina y omeprazol no parecen tener dicho efecto.

Eroski

23/03/2011 06:18 Diagnóstico Enlace permanente. Ciencia y Salud No hay comentarios. Comentar.

Sexualidad y salud (5)

LA SEXUALIDAD EN EL HOMBRE CON PROBLEMAS DE PRÓSTATA

La sexualidad en el hombre con problemas de próstata

La próstata es una glándula masculina situada debajo de la vejiga que recubre la uretra (conducto que comunica la vejiga con el exterior). Tiene el tamaño aproximado de una almendra, produce gran parte del líquido que se expulsa con la eyaculación y por ella circula la orina y el semen.

La próstata se contrae durante el orgasmo y durante la eyaculación descarga en la uretra el líquido prostático que se vierte al exterior junto con los espermatozoides producidos en los testículos y otros fluidos procedentes de distintas glándulas. Este órgano no juega ningún papel en el mecanismo de la erección del pene, pero tiene relación directa con los nervios implicados en ella.

A partir de los 40 años, el hombre puede tener problemas prostáticos; a los 50 años más de la mitad presentan síntomas y por encima de los 80 años afectan al 90%. La causa más frecuente de estos problemas es el adenoma de próstata, también conocida como hipertrofia benigna de próstata o tumor benigno, que provoca agrandamiento de dicho órgano y dificultad para orinar, a menudo muy severa. Se cree que su origen está relacionado con las hormonas masculinas (andrógenos), en concreto con la testosterona. En determinados ambientes (gimnasios, competiciones deportivas, etc.) a veces se aconseja, sin conocer las consecuencias, la toma de andrógenos orales o con inyectables. A menudo, los médicos o farmacéuticos reciben presión para su prescripción y dispensa. Los riesgos que comporta el uso reiterado de andrógenos sin el debido control médico son elevados porque pueden provocar aumento de la presión arterial, disminución de la producción de espermatozoides y favorecen que un adenoma de próstata oculto aumente de tamaño e incluso que surja un cáncer de próstata.

La aparición del tumor no guarda relación con la frecuencia sexual que un hombre haya tenido a lo largo de su vida, mucha o poca, y su presencia tampoco condiciona la actividad sexual, aunque es posible que las molestias que provoca (dolor o dificultad al orinar), disuadan de cualquier intento sexual. No obstante, la capacidad eréctil no se ve directamente afectada por el agrandamiento de la próstata.

El cáncer de próstata es el tercer tumor por orden de frecuencia en el hombre después del cáncer de pulmón y del de colon-recto (Ministerio de Sanidad, periodo 1997-2000) y suele aparecer después de los 50 años. Se puede diagnosticar con precocidad mediante la realización de pruebas analíticas (determinación del PSA o antígeno prostático específico) y del tacto rectal.

El tratamiento de los trastornos prostáticos suele repercutir en la función sexual. Por ello es muy recomendable, antes de comenzar, informarse, primero con el médico de familia y después con el urólogo. Es frecuente utilizar fármacos con efecto bloqueador de las hormonas sexuales masculinas, antiandrógenos, que pueden provocar una marcada disminución de la libido y disfunción eréctil, que una vez reconocidos y cuando la salud lo permita, pueden ser tratados por un sexólogo para recuperar lo perdido.

En los adenomas (tumores) severos que obstruyen el conducto urinario y no responden al tratamiento médico, y en los cánceres de próstata puede ser necesaria la cirugía. Ésta puede tener como secuela una disfunción eréctil, lo que depende en esencia del tipo de intervención realizada. Si consiste en la extirpación radical de la próstata (prostatectomía total) que se suele realizar ante un cáncer generalmente muy avanzado, la sección de los nervios pudendos responsables de la erección provoca una disfunción eréctil prácticamente segura. Si por el contrario, como suele ser cada vez más habitual, se realiza una resección parcial, ya sea vía abdominal o a través de la uretra, el riesgo de impotencia tras la intervención es mínimo. De ahí la importancia de estar bien informado por el urólogo sobre el tipo de cirugía a realizar así como de la conveniencia de una u otra.

Después de cualquier intervención quirúrgica sobre la zona genital es frecuente que se produzca un fuerte impacto psicológico y ello puede acarrear trastornos sexuales de causa emocional como problemas de deseo, disfunción eréctil o insatisfacción sexual.

En ocasiones, con la toma de algunos medicamentos, en pacientes con diabetes y operados de próstata se produce eyaculación retrógrada, denominada así porque durante la eyaculación, el semen pasa a la vejiga en lugar de salir por la uretra; en el momento del orgasmo no se expulsa semen al exterior y se elimina después con la orina. Si la eyaculación retrógrada es debida a medicamentos, su suspensión suele restaurar la eyaculación normal, pero si es causada por cirugía prostática o diabetes no se suele corregir. La sensación de experimentar un "orgasmo seco" provoca con frecuencia un fuerte impacto psicológico tanto en el hombre como en su pareja. Tan inesperado proceso suele generar pensamientos negativos acerca de la capacidad sexual e inducir trastornos severos. Es importante saber que su origen está en una anomalía en el cierre del cuello vesical y no representa disfunción sexual alguna, por lo que no debe ser motivo para abandonar unas relaciones sexuales que resultaban satisfactorias.

Eroski

17/03/2011 13:44 Diagnóstico Enlace permanente. Ciencia y Salud No hay comentarios. Comentar.

Sexualidad y salud (4)

LA SEXUALIDAD EN LAS PERSONAS QUE SUFREN DEPRESIÓN

La sexualidad en las personas que sufren depresión

Las enfermedades mentales suelen provocar con frecuencia trastornos sexuales. La depresión se cuenta entre las enfermedades que más a menudo genera estos problemas y, dada su elevada frecuencia (en España por ejemplo, afecta aproximadamente al 10% de los adultos y al 20% de los pacientes que tienen alguna enfermedad), supone un problema de salud de gran magnitud.

La depresión puede tener diferentes grados de severidad. Varía desde una depresión reactiva provocada por algún acontecimiento que se vive de una manera muy negativa, como la pérdida de un ser querido, a la depresión mayor de extrema gravedad, o a los trastornos bipolares en los que se alternan fases de depresión con otras en las que el ánimo está elevado, expansivo o irritable.

Lo más frecuente es que la depresión se presente con una serie de síntomas entre los que sobresale la tristeza profunda, el humor depresivo, las ideas de ruina y de ausencia de futuro, el llanto fácil y constante, y la incapacidad para disfrutar con actividades que antes resultaban placenteras. Son frecuentes los intentos de suicidio, que consuman entre el 10% y el 15% de los pacientes. A menudo el cuadro es más sutil y se evidencia desgana, desánimo, pesimismo, pocas ganas de levantarse por la mañana, insomnio, trastornos en el apetito, etc. Otras veces la enfermedad es difícil de reconocer porque se presenta enmascarada con otras como alcoholismo, drogadicciones, fobias, trastornos de pánico o consumo de fármacos como los ansiolíticos.

En la depresión es muy corriente la desaparición de cualquier tipo de deseo sexual, así como de la capacidad para disfrutar de las fantasías sexuales, tanto en el hombre como en la mujer. Sólo en un tercio de los pacientes deprimidos se producen trastornos sexuales graves, disfunción eréctil en el hombre y ausencia de orgasmos (anorgasmia) y coito doloroso (dispareunia) en la mujer.

La disfunción eréctil sucede entre el 18% y el 35% de los pacientes depresivos, pero el porcentaje aumenta hasta afectar al 90% en depresiones muy graves, lo que no es sólo debido a la enfermedad, sino también a la inhibición del deseo sexual y a los efectos secundarios de los psicofármacos, que contribuyen de forma importante a su aparición. Los medicamentos más utilizados para tratar la depresión, los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina), que son magníficos fármacos antidepresivos, inducen disfunción eréctil como media en casi el 30% de los pacientes. Otros medicamentos también utilizados, como la clomipramina, provocan trastornos sexuales hasta en el 50% de los casos. La velanfaxina lo hace en un 36% de los pacientes y la risperidona en el 44%.

En los pacientes con depresión que sufren problemas sexuales, lo prioritario, sin duda, es tratar la depresión. No obstante, diversos estudios han demostrado que los resultados terapéuticos mejoran si se realiza un tratamiento integral, con intervención simultánea sobre la depresión y el trastorno sexual. Gran parte de los pacientes que toman antidepresivos sufren, durante el tratamiento, menoscabo de su capacidad sexual, que si es identificada por el paciente (lo que sucede con frecuencia), suele ser muy mal tolerada y le empuja al abandono del fármaco antidepresivo, tan esencial para tratar su enfermedad. Esta actitud comporta un grave riesgo para su integridad, dada la alta incidencia de suicidios entre los pacientes que no son tratados de forma correcta. Diversas investigaciones han confirmado que el abordaje terapéutico simultáneo de depresión y disfunción sexual mejora la calidad de vida del paciente y facilita una recuperación más rápida de la enfermedad depresiva porque potencia el cumplimiento del tratamiento.

De especial interés en los pacientes es el uso de ansiolíticos como las benzodiazepinas, medicamentos utilizados con profusión, casi siempre por automedicación o facilitados por familiares o vecinos. Aunque en el inicio del tratamiento de la depresión suelen estar indicados, no lo están en la fase posterior y el médico de familia o el psiquiatra los suele retirar con rapidez (suelen comenzar a hacerlo a las 3-4 semanas de tratamiento), debido a los problemas que su uso crónico conlleva, entre los que destacan: el posible empeoramiento de la depresión (con incremento del riesgo de suicidio), su capacidad de generar adicción o dependencia con necesidad de incremento de dosis y la inducción de trastornos de memoria.

En otras enfermedades mentales como la ansiedad y las fobias relacionadas con temas sexuales también hay un alto índice de disfunciones sexuales. En la esquizofrenia alcanza porcentajes superiores al 50%.

Eroski

11/03/2011 08:20 Diagnóstico Enlace permanente. Ciencia y Salud No hay comentarios. Comentar.

Sexualidad y salud (3)

LA SEXUALIDAD EN LAS PERSONAS QUE SUFREN OBESIDAD

La sexualidad en las personas que sufren obesidad

El exceso de peso supone un riesgo para la salud porque se sobrecarga el corazón y compromete en general todo el sistema circulatorio. De hecho, las personas que sufren obesidad son muy propensas a sufrir enfermedades como diabetes, hipertensión, arteriosclerosis y problemas coronarios.

Aunque la mayor parte de las veces el exceso de peso se debe a un descuido personal, tanto de la dieta como de la práctica de ejercicio físico, es preciso hacer una evaluación metabólica y descartar enfermedades como el hipotiroidismo, que pueden estar en el origen del problema.

Los obesos mórbidos (muy severos), con independencia de sus trastornos orgánicos, pueden sufrir el rechazo de su pareja y con frecuencia ellos mismos manifiestan una baja en la autoestima, lo que agrava cualquier trastorno sexual.

 Los trastornos sexuales son derivados por las enfermedades que complican la obesidad, sobre todo por las limitaciones físicas que provoca: fatiga fácil, cansancio, dificultad para moverse, ocultamiento y difícil acceso a los órganos genitales. Todo ello influye e impide una adecuada respuesta sexual.

Llevar a cabo un tratamiento contra la obesidad no es cuestión de capricho o estética. La salud se ve seriamente afectada cuando el Índice de Masa Corporal (IMC) soporta cifras altas o muy altas. Para conocer esta cifra es necesario dividir la altura en centímetros entre el peso al cuadrado: IMC (Kg/m2) = Peso real / Talla x Talla. Si la cifra resultante es igual o superior a 30 la persona padecerá obesidad. Si llega a 40 la obesidad es considerada extrema. Para definirla como mórbida es necesario acompañar al dato otras variantes, como la presión arterial o la presencia de colesterol en la sangre. De cualquier forma, sea ligera o severa, la obesidad es una patología que debe tratarse. Combatirla beneficia a la salud, y esta mejora posibilitará la vuelta a la actividad sexual satisfactoria.

Eroski

09/03/2011 14:18 Diagnóstico Enlace permanente. Ciencia y Salud No hay comentarios. Comentar.


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