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DIAGNÓSTICO

La música como tratamiento para mejorar la salud

Gracias a la escucha de la música que más le agrada a una persona se liberan compuestos químicos que producen un bienestar. Es la conclusión de un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de McGill, en Montreal (Canadá), y que ha sido publicado en "Nature Neuroscience". No es la primera vez que se asocia con bienestar y diversos trabajos han corroborado ya su capacidad de cambiar los estados de ánimo. La novedad está en que, por primera vez, se ha demostrado que los niveles de dopamina, la sustancia química que produce tal efecto, son hasta 9% más altos cuando se escucha algo que agrada.

La dopamina actúa a través de muchas funciones: influye en el comportamiento y la cognición, la actividad motora, la motivación y la recompensa, la regulación de la producción de leche, el sueño, la atención y el aprendizaje (sus niveles aumentan en respuesta a estímulos o actividades de recompensa como la comida, las relaciones sexuales u obtener dinero). Y, ahora, tras los resultados de la investigación canadiense, también está relacionada con el humor y el bienestar.

Ya se conocía que la dopamina produce un estado de bienestar con ciertos estímulos tangibles, como estar enamorado. Los investigadores añaden que el hecho de recibir placer a través de la música podría deberse también a un sistema de recompensa abstracta, alejado del placer que se obtiene a través de la comida u otros instintos más básicos.

Ventajas para la salud

Este trabajo da garantías a otros hallazgos pasados, entre los que está uno realizado en la Universidad de Maryland (EE.UU.) que afirma que escuchar la música que más alegra favorece una buena salud cardiovascular: cuando los voluntarios de este estudio escuchaban la que les complacía, sus venas y arterias se dilataban un 26%, lo que en términos médicos se considera una respuesta muy saludable. Si bien los expertos insisten que no puede considerarse como tratamiento para enfermedades de este tipo, sí que indican que puede constituir otra estrategia preventiva fácilmente incorporable en las costumbres cotidianas.

Los mismos investigadores explicaban en otro estudio parecido que escuchar 30 minutos diarios no solo sirve como relajante mental, sino que tiene otros beneficios que se extienden al resto del organismo. La clave no está tanto en el tipo de música, sino en el volumen, el ritmo y en el hecho de que sea la preferida del oyente. Aunque los efectos en la corriente sanguínea duran unos segundos, la acumulación de beneficios perdura y son muy positivos en todas las edades.

Tanta es su influencia que los expertos aseguran que, del mismo modo que escuchar aquella que a uno le agrada aporta muchos beneficios, hacerlo con música "desagradable" puede producir efectos contraproducentes en el humor e, incluso, provocar una constricción de los vasos sanguíneos. Los dos trabajos confirman otros previos llevados a cabo por la Universidad de Brunel, en Londres (Reino Unido), en el que se concluía que ayuda a mejorar el humor y aumentar el rendimiento atlético hasta un 15%.

Como terapia

Pero la música no sólo interviene en el bienestar del organismo. También desarrolla la capacidad de atención y favorece la imaginación y la capacidad creadora, estimula la habilidad de concentración y la memoria a corto y largo plazo, y desarrolla el sentido del orden y el análisis, facilita el aprendizaje y ejercita la inteligencia.

Las mismas áreas del cerebro implicadas en la percepción musical intervienen también en el lenguaje y en tareas de lectura. Investigadores del Laboratorio de Neurociencia Auditiva de la Universidad Northwestern (EE.UU.) sugería hace justo un año en la reunión anual de la "American Association for the Advancement of Science" (AAAS) que la formación musical mejora las habilidades lingüísticas y cognitivas en niños, tanto con problemas de aprendizaje como sin ellos. De la misma manera, la instrucción musical, según los científicos, induce una mayor sensibilidad a las emociones.

La música como terapia se utiliza en el tratamiento de dolencias como la hipertensión arterial, estados de ansiedad, depresión y estrés, y alteraciones del sueño. También se emplea en la rehabilitación de trastornos psicóticos, autismo y de adolescentes con trastornos del comportamiento. Como su escucha interviene en la producción o inhibición de neurotransmisores en el organismo, a través de ella, se intenta provocar reacciones químicas que mejoren, aceleren o favorezcan el aprendizaje.

Desde el nacimiento

Educar en la música desde la niñez es importante para que los más pequeños puedan sacar provecho de todos sus beneficios fisiológicos y psicológicos. No solo desarrollarán su sensibilidad estética, sino también su emotividad. Lo cierto es que hay una relación directa entre lo que uno escucha y cómo piensa o actúa. También es importante cómo se escucha la música, es decir, un volumen más o menos alto, el ritmo o la velocidad, las intensidades, la cantidad de tiempo, el contenido de las letras de las canciones o el tipo de baile asociado a cada canción.

Todos estos elementos constituyen diversas formas y hábitos sociales que influirán en la manera de ser del niño e, incluso, en su manera de vestir. No obstante, es recomendable hacer un buen uso de todos los elementos. Respecto al volumen, por ejemplo, cuando es demasiado alto puede provocar falta de concentración, alteración el sistema nervioso y alteración de la salud del oído.

Según un método oficial estadounidense, el método Tomatis, la educación musical y del oído puede iniciarse en el útero materno. Alfred Tomatis era un otorrinolaringólogo francés que reveló a mediados del siglo pasado que el embrión codifica las vibraciones. Este descubrimiento fue el inicio la audiopsicofonología. Según esta teoría, es aconsejable que las embarazadas canten (aunque desafinen), porque la voz, vía columna vertebral y filtración por parte del líquido amniótico, llega al embrión. Éste escucha y percibe el sonido a través de un "preoído" que se desarrolla a partir de las tres semanas de gestación.

La música, por tanto, puede activar la escucha ya en el embrión, fundamental para todas las etapas de la vida, según Tomatis. Tan importante es la escucha que si no funciona el sentido del oído se pueden producir graves problemas de aprendizaje y del habla. En resumen, bienestar y salud desde, incluso, antes del nacimiento.

Nature Neuroscience

Luz y calidad del sueño

La calidad del sueño podría estar afectada por la cantidad de luz eléctrica a la cual nos exponemos antes de dormir, según una nueva investigación.

El estudio afirma que esta exposición -entre el crepúsculo y el momento de irse a la cama- suprime los niveles de la hormona melatonina, que se sabe es responsable de los patrones de sueño.

Y esto, dice la investigación publicada en Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism (Revista de Endocrinología Clínica y Metabolismo), podría también tener un impacto en otros procesos fisiológicos regulados por la melatonina, como la hipertensión y la diabetes.

La melatonina es producida en la noche por la glándula pineal en el cerebro. Esta producción comienza cuando oscurece y dura toda la noche.

Además de ser responsable de la regulación de los ciclos de sueño y vigilia, se ha demostrado que también puede reducir la presión arterial, los niveles de glucosa en la sangre y la temperatura corporal.

Tal como afirman los investigadores del Hospitales Brigham y de Mujeres y la Escuela Médica de Harvard, en Boston, Estados Unidos, en la vida moderna los seres humanos estamos cambiando constantemente nuestros patrones de sueño debido al trabajo o actividades recreativas.

Y también estamos cada vez más expuestos a la luz eléctrica en las horas nocturnas cuando nuestro reloj biológico supone que deberíamos estar durmiendo.

Los científicos querían investigar si esta exposición a la luz artificial tenía algún impacto en la producción de la melatonina.

Producción suprimida

En el estudio participaron 116 voluntarios de entre 18 y 30 años que pasaron cinco días en un cuarto donde la cantidad de luz y de sueño estaban controlados.

Primero debían estar despiertos durante 16 horas y dormidos durante ocho horas cada día.

Al principio fueron expuestos a 16 horas de luz eléctrica durante sus horas despiertos. Posteriormente se les cambió a un patrón de ocho horas de luz eléctrica en la mañana y ocho horas de luz tenue en la noche.

Asimismo fueron sometidos a continuos análisis de sangre para medir sus niveles de melatonina.

Los investigadores encontraron que la luz eléctrica entre el atardecer y el momento de irse a la cama redujo 90 minutos la producción de melatonina.

Con la luz tenue, la producción de melatonina se mantuvo durante esos 90 minutos.

Pero con la exposición a la luz eléctrica durante las horas normales de sueño la producción de la hormona quedó suprimida durante otros 45 minutos.

Según el doctor Joshua Gooley, quien dirigió la investigación, "nuestro estudio muestra que esta exposición a la luz interior tiene un efecto supresor fuerte en la hormona melatonina".

"Esto, a su vez, tiene efectos en la calidad de sueño y en la capacidad del organismo para regular la temperatura corporal, la presión arterial y los niveles de glucosa", agrega.

Según el científico mantener la luces encendidas durante la noche también reduce la producción de la hormona.

"Dado que se ha planteado como hipótesis que la supresión crónica de melatonina incrementa el riesgo relativo de algunos tipos de cáncer y que los genes receptores de la melatonina han sido vinculados a la diabetes tipo 2, nuestros hallazgos podrían tener implicaciones importantes para la salud" expresa el doctor Gooley.

El investigador subraya, sin embargo, que es necesario llevar a cabo más estudios para confirmar si la supresión de melatonina realmente es un factor de riesgo de estas enfermedades.

BBC Mundo.com

Concientizarse ante la hipertensión arterial

En la actualidad, hay una gran evidencia científica de que el control de la presión arterial reduce el riesgo cardiovascular. Si se tiene en cuenta que en torno al 35% de los ciudadanos adultos padecen hipertensión, los riesgos de desarrollar a largo plazo enfermedades cardiovasculares en una parte importante de la población son evidentes. Sin embargo, si bien hay tratamientos farmacológicos que han demostrado ser muy eficaces, más del 50% de los afectados por esta patología registran cifras de presión arterial descontrolada.

El control es esencial, ya que las complicaciones de la hipertensión pueden ser muy graves: accidentes cardiovasculares, insuficiencia renal, hemorragias cerebrales o lesiones en la retina, entre otras. Los especialistas afirman que una de cada cuatro muertes en los países desarrollados se debe a una enfermedad cardiovascular. Un estudio reciente llevado a cabo por investigadores de la RECAVA (Red de Investigación Cardiovascular perteneciente al Instituto de Salud Carlos III del Ministerio de Ciencia e Innovación), en el que han participado 79 médicos de Atención Primaria pertenecientes a centros de salud de toda España, ha mostrado por primera vez evidencias científicas de que hay una estrategia adecuada para mejorar el control de la hipertensión.

Control global

Esta estrategia ha merecido el reconocimiento de la revista "Circulation", una de las principales revistas del mundo en su especialidad, en un editorial que destaca la facilidad con la que se puede implementar. En el fondo, ésta incide en la simple necesidad de implicar a todos los involucrados en la patología concreta: pacientes, médicos y gestores de salud. Para estos últimos debe ser una buena herramienta que ayude a mejorar la adherencia al tratamiento con fármacos antihipertensivos.

Para los pacientes, los planes de actuación deben fijar una nueva conciencia de control de la enfermedad basada en la propia conducta. Es imprescindible una alimentación sana y equilibrada: en el 15% de los casos, si el paciente introdujera pequeños cambios en su estilo de vida para mantener los objetivos de salud, no sería necesario un tratamiento farmacológico. No obstante, datos recientes de la Sociedad Española de Hipertensión - Liga Española para la lucha contra la hipertensión arterial indican que el 85% de los pacientes hipertensos incumple las recomendaciones de su médico y abandona el tratamiento durante el primer año. Entre los motivos que se esgrimen con más frecuencia figuran la falta de tiempo, el rechazo a sentirse enfermo y las dietas severas.

Reglas de oro

La Sociedad Española de Hipertensión establece cinco reglas de oro tanto para prevenir como para tratar la hipertensión: ejercicio, que se concreta en andar al menos media hora al día, usar escaleras en vez de ascensor, bajar una parada antes si se coge el autobús o tratar de aparcar un par de manzanas lejos de casa; alimentación con horarios fijos de las comidas, comer despacio y llevar una dieta sana y equilibrada en la que predominen frutas, verduras y hortalizas; no fumar; vivir sin estrés y tomarse la vida con optimismo y calma; y limitar el consumo de alcohol, sobre todo, por su alto contenido calórico.

El consumo elevado de sal es, por otro lado, el principal factor que incrementa las cifras de presión arterial. Los datos en este sentido son preocupantes: España es el segundo país de la Unión Europea que más la consume, con diez gramos diarios, el doble de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El control de la obesidad es otro de los puntos clave, ya que la presión arterial aumenta de forma proporcional al exceso de peso. Un porcentaje muy elevado de pacientes con hipertensión tiene un peso excesivo y más de la mitad de las personas obesas es hipertensa. No obstante, a pesar de las terribles consecuencias a largo plazo, el número de personas con obesidad en España aumenta cada año y, hoy en día, entre el 40% y el 50% de los españoles está por encima de su peso adecuado y cerca del 20% está en rango de obesidad. Este problema supone cada vez más una verdadera preocupación en la edad infantil.

HIPERTENSIÓN INFANTIL

Cada año se diagnostican más jóvenes y niños con hipertensión, si bien el número de afectados es inferior al de los adultos (una de sus causas es el inevitable paso de los años, que provoca el desarrollo de arterioesclerosis). Afecta a cerca del 3% de la población infantil y su principal motivo es la obesidad. Un reciente estudio de la Organización Mundial de la Salud afirma que los niveles de obesidad infantil en España han superado las cifras de EE.UU., país que siempre se ha asociado con una tasa notable de sobrepeso.

El control de la obesidad a estas edades es muy importante, porque el 80% de los jóvenes obesos lo serán también en la edad adulta, según datos de la Sociedad Europea de Hipertensión. Como en los adultos, a menudo, está relacionada con un estilo de vida sedentario, consumo excesivo de sal y grasas en la dieta o exposición al humo del tabaco.

Otros factores exclusivos son antecedentes familiares, niños prematuros o que nacen con bajo peso. Los menores con hipertensión sufren, con frecuencia, dolor de cabeza, mareos, agotamiento, coloración rojiza en rostro y orejas o sangrado de la nariz, entre otros síntomas. El tratamiento es muy parecido al de los adultos. Como en ellos, es esencial el control higiénico-dietético que, en muchos casos, será suficiente para reducir los niveles de presión en sangre.

El problema ha tomado tal calibre, que a finales de 2009 la Sociedad Europea de Hipertensión publicó la primera guía infantil, en cuya redacción participó el Centro Español de Investigación Biomédica en Red sobre la Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (Ciberobn) español. El documento incluye la definición y clasificación de la hipertensión arterial, medidas preventivas, pruebas, estrategias y enfoques terapéuticos en condiciones especiales, así como la detección de sus formas secundarias.

Consumer

En la ruta del bloqueo de la entrada del virus del sida

Científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han participado en un equipo internacional que ha logrado diseñar un nuevo fármaco capaz de bloquear la entrada del virus del sida en las células que va a infectar. El tratamiento, probado con éxito en ensayos clínicos en fase I y II en humanos (en ellos se prueba la toxicidad del compuesto y su eficacia), está basado en el derivado de una pequeña proteína o péptido que produce el propio organismo, probablemente, para defenderse de otros virus a los que lleva expuesto miles de años, explicó el CSIC.

Tras identificar en la sangre el citado péptido, denominado VIRIP, y detectar que impedía que el VIH inyectase su contenido a través de la membrana celular, los científicos comprobaron que por sí solo no servía como medicamento por su escasa eficacia. Para resolver este problema, sintetizaron unas 600 variantes de VIRIP hasta que dieron con una, denominada VIR-576, con una eficacia similar a otros medicamentos contra el sida y con apenas efectos secundarios.

"Lo que hicimos fue aumentar la potencia a un péptido que todos tenemos en el organismo para defendernos de determinados ataques virales y que, en su forma natural, no es suficientemente activo para protegernos de la infección por VIH", explicó el investigador del CSIC y coordinador del equipo español que ha participado en el estudio, Guillermo Giménez.

Los ensayos clínicos en fase I y II se llevaron a cabo en 18 pacientes infectados de VIH-1, que se trataron durante 10 días con tres dosis diferentes de VIR-576 al día. Según las pruebas, los pacientes con la dosis más alta redujeron los niveles del virus en la sangre y toleraron bien el medicamento. Los pacientes apenas sufrieron efectos secundarios. Solo hubo algunos casos de alergia en la piel, estreñimiento o dolor de cabeza.

Los investigadores defienden que su trabajo, publicado en el último número de "Science Translational Medicine", supone un avance ya que el virus del sida encuentra diversas vías para zafarse de la acción de los medicamentos que con más frecuencia se usan en la actualidad para tener controlados los niveles en sangre una vez infectado el organismo. Además, como el nuevo fármaco no necesita entrar en la célula para actuar frente al virus, se reducen los efectos secundarios para el paciente.

Sin embargo, este nuevo tratamiento aún resulta caro debido a que su fabricación es muy laboriosa y debe administrarse por vía intravenosa. Por ello, los investigadores trabajan ahora en la búsqueda de una molécula pequeña que imite el funcionamiento de VIR-576, pero que tenga la ventaja de administrarse de forma oral.

Aspirina y cáncer de colon

Tomar bajas dosis durante un periodo largo de tiempo ayuda a reducir los efectos adversos y disminuir el riesgo de padecer este tipo de neoplasia

  El cáncer colorrectal es, por delante del cáncer de pulmón y de mama, el tumor maligno con mayor tasa de incidencia en España. Cada año provoca la muerte de alrededor de 13.000 personas y la cifra va en aumento. Varios estudios ya habían apuntado que la toma de ácido acetilsalicílico (aspirina), en dosis bajas y durante un periodo de tiempo prolongado, reducía de manera significativa el riesgo de padecerlo. Ahora, un estudio publicado en la revista "The Lancet" corrobora que la aspirina es una buena herramienta para la prevención de este tipo de neoplasia.

Este descubrimiento ha sido posible gracias a un metanálisis (análisis conjunto de los resultados de varios estudios), realizado por investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido), en el que se ha incluido a más de 14.000 pacientes. El envejecimiento de la población, junto con una dieta cada vez menos saludable, el consumo de alcohol, el tabaquismo y una vida sedentaria, causan un incremento del riesgo de padecer cáncer colorrectal. Las medidas preventivas, así como la realización de revisiones que permiten un pronóstico precoz, son herramientas claves para combatirlo. Solo en 2007 se diagnosticaron 25.665 casos, muchos de los cuales estaban en un estado avanzado de la enfermedad y, por tanto, con menores probabilidades de curación.

Aspirina protectora

Los investigadores, dirigidos por Peter Rothwell, analizaron en cinco estudios la reducción de la tasa de incidencia y de mortalidad del cáncer colorrectal en función de la dosis de ácido acetilsalicílico tomada, la duración del tratamiento y la localización del tumor. Los mismos autores del estudio habían comprobado en trabajos anteriores que altas concentraciones de aspirina eran beneficiosas para la prevención de tumores colorrectales, pero diversos efectos adversos asociados a las altas dosis (más de 500mg/día) habían limitado el tratamiento. Entre algunos de los efectos secundarios más destacables, se detectaron un mayor riesgo de sangrados, hemorragias digestivas y úlceras gástricas.

Sin embargo, parece que la utilización de bajas dosis durante un periodo largo de tiempo (entre 75 mg y 300 mg diarios durante más de cinco años), reduce mucho la probabilidad de efectos adversos y, a su vez, es efectiva para disminuir el riesgo de padecer este tipo de neoplasia. Los resultados del estudio muestran que el riesgo decrece, sobre todo, en el cáncer de colon proximal y que la duración del tratamiento es un factor determinante.

Además, añaden los autores, la gran ventaja del descubrimiento es que la detección del cáncer de colon proximal es menos efectiva mediante el cribado con sigmoidoscopia o colonoscopia, por lo que la prevención con ácido acetilsalicílico puede resultar muy beneficiosa. Tal y como declaran los autores del estudio, las dos técnicas pueden complementarse para reducir al máximo el riesgo de cáncer colorrectal.

¿Por qué la aspirina previene el cáncer?

La respuesta está en un estudio publicado en el "New England Journal of Medicine". Los investigadores ya sabían que los tumores colorrectales expresaban una cantidad mucho mayor de una enzima llamada COX-2, con respecto el tejido normal del colon. Además, observaron que la aspirina podría ayudar a reducir esta cantidad de enzima, por lo que su hipótesis fue que la reducción de esa concentración de enzima era la que disminuía el riesgo de padecer la enfermedad.

Para comprobarlo, realizaron un estudio con 47.000 participantes y confirmaron que la reducción del riesgo solo se daba en los tumores que sobreexpresaban la enzima COX-2. Por este motivo, los investigadores no recomendaron la toma de aspirina de forma preventiva en toda la población, sino solo en las personas que ya habían sufrido un cáncer colorrectal o un pólipo. Según uno de los coordinadores del estudio, Andrew Chant, del Massachusetts General Hospital (EE.UU.), "para la mayoría de la gente, la mejor manera de prevenir el cáncer colorrectal es a través de detección, que sabemos que salva vidas, que nos permite tratar los pólipos antes de que se conviertan en cáncer".

Diagnóstico precoz: clave para la curación

Además de las medidas terapéuticas, la prevención y el diagnóstico precoz son herramientas esenciales para combatir el cáncer colorrectal. Según Antoni Castells, jefe de Servicio de Gastroenterología del Hospital Clínic de Barcelona, mediante la implantación de programas de detección precoz se podría reducir hasta un 30% la mortalidad de este tipo de neoplasias y salvar cada año a más de 3.500 personas en España. La detección de sangre oculta en heces a partir de los 50 años es una de las medidas más importantes para el diagnóstico precoz.

El hallazgo de sangre indica, en general, la presencia de pólipos que en un 90% de los casos pueden desarrollar un tumor maligno. Si el test de sangre oculta resulta positivo, se realiza la exploración del intestino mediante colonoscopia. Ante antecedentes familiares o enfermedades inflamatorias intestinales, se recomienda implementar antes las medidas de diagnóstico precoz.

Teresa Romanillos/Consumer

Reducir en tres gramos la cantidad de sal en la adolescencia minimiza el riesgo de hipertensión

También se reduce la posibilidad de enfermedad coronaria y de ataques cardíacos

Hipertensión arterial. Imagenes relacionadas con la hipertensión arterial.

Reducir en tres gramos la ingesta diaria de sal durante la adolescencia reduce de un 30% a un 43% el riesgo de desarrollar hipertensión arterial en la edad adulta, según ha demostrado un estudio desarrollado por un equipo de investigadores de la Universidad de San Francisco (Estados Unidos).

También se detecta una merma del 7% al 12% en la enfermedad coronaria asociada a un menor consumo de sal, de un 8% a un 14% menos de ataques cardíacos y entre un 5% y un 8% menos de accidentes cardiovasculares, mantiene este trabajo, presentado en la reunión anual de la Asociación Americana del Corazón (AHA), que se celebra estos días en Chicago.

Desde la AHA recomiendan limitar la ingesta de sodio a 1,5 gramos diarios, cuando la media en los adolescentes estudiados es superior a los 3,8 gramos, más que ningún otro grupo de edad, apuntan. Se advierte en este sentido que los alimentos procesados contienen demasiada sal. Un paquete de "snacks" fritos tiene 310 miligramos de sodio y la pizza "es uno de los mayores problemas para los adolescentes cuando se trata de la sal", según datos del Centro Nacional de Estadísticas Sanitarias de Estados Unidos.

"La mayor parte de la sal que consumimos no proviene de nuestro salero, sino que ya está añadida en los alimentos que ingerimos", aseguró la doctora Kirsten Bibbins-Domingo, autora del estudio. "El beneficio adicional del menor consumo de sal desde edades tempranas es que podemos cambiar las expectativas sobre cómo debe saber la comida hacia algo menos salado", añadió.

Controlar la esclerosis múltiple

Esta enfermedad es la primera causa de discapacidad sobrevenida en adultos jóvenes en España.

En los últimos años, la tasa de incidencia de la esclerosis múltiple en nuestro país se ha duplicado. Ha pasado, según los expertos, de 50 a 100 o 125 casos por cada 100.000 habitantes. Quizá por este motivo, España se ha convertido en uno de los cinco países que más investiga para conseguir resolver algunos enigmas de esta enfermedad. Nuevos fármacos, nuevos conocimientos sobre la genética de la enfermedad y avances en la detección precoz permiten afrontarla con estrategias renovadas.

La disminución de los accidentes de tráfico en estos últimos años y el aumento de casos de esclerosis múltiple sitúan a esta enfermedad en el primer lugar de causas de discapacidad sobrevenida en adultos jóvenes en España. A la vez, este incremento va ligado a la mejora de la calidad de vida de los pacientes, que ha experimentado un gran cambio en la última década. La clave está en los avances en el conocimiento de la enfermedad, en el diagnóstico precoz y en una mejor percepción psicológica de los pacientes hacia la esclerosis múltiple.

En la actualidad, hay mecanismos e instrumentos que les garantizan una buena calidad de vida. En el reciente XXVI Congreso del Comité Europeo para el Tratamiento e Investigación en Esclerosis Múltiple (ECTRIMS), celebrado en Gotemburgo (Suecia), se presentaron terapias biológicas, combinadas y nuevos fármacos. Lo más impactante fue, sin embargo, un nuevo estudio, aún no publicado, que asegura que en la mitad de los pacientes con primeros episodios se podrá diagnosticar la enfermedad en cinco minutos con una simple resonancia.

Tratamiento y diagnóstico tempranos

Esta técnica no sólo mejorará, sino que permitirá retrasar o ralentizar la evolución de la enfermedad, puesto que el tratamiento se iniciará mucho antes. Un trabajo expuesto en la reciente III Reunión Post-ECTRIMS, celebrada en Madrid, concluye que el abordaje precoz de la esclerosis múltiple con acetato de glatiramero (fármaco habitual en la enfermedad) en pacientes con síntomas primarios puede retrasar la conversión a enfermedad clínicamente definida en 2,7 años de media. Otros efectos beneficiosos son una reducción del volumen de lesiones cerebrales y una menor atrofia cerebral.

Hace 15 años se tardaba un promedio de siete años en llegar al diagnóstico y solo hace cinco, el tratamiento podía llegar a demorarse hasta dos años. Todavía no hace un año que se desarrollaron los primeros medicamentos orales para la enfermedad. Tres artículos en "The New England Journal of Medicine" mostraban en enero de 2010 que la cladribina y el fingolimod, dos fármacos en desarrollo, eran capaces de reducir la evolución de síntomas.

 La Agencia Americana del Medicamento dio luz verde a un fármaco oral, "Gilenya", que sustituye a las actuales inyecciones. Se espera que se comercialice en Europa en unos meses. Los medicamentos orales mejoran la calidad de vida de los pacientes, por su fácil uso, pero además de optimizar su vida cotidiana, evitarán los efectos secundarios actuales de los inyectables, como las lesiones en la piel. Son sustancias, no obstante, que solo evitan síntomas y recaídas. Aún queda mucho camino por recorrer para conseguir detener la progresión de la enfermedad y revertir sus secuelas.

Importante impacto social

La esclerosis múltiple es una enfermedad en la que el sistema inmunológico propio actúa contra la mielina, la sustancia que recubre las fibras nerviosas. De manera progresiva, el sistema nervioso central pierde su función en distintas partes del organismo. Se la considera la enfermedad inflamatoria crónica más frecuente del sistema nervioso central y sus brotes sucesivos provocan síntomas variados: pérdida de fuerza o de sensibilidad, merma de visión y descoordinación o incontinencia urinaria, entre otras.

Afecta a pacientes jóvenes adultos a partir de 20 años, sobre todo, en la franja de 30 a 40 años. Sus consecuencias económicas no solo incluyen los costes de los cuidados tanto hospitalarios como en consultas y ambulatorios, sino también los derivados de la incapacidad que ocasiona y que dependen de la gravedad, muy variable entre los afectados. Los principales síntomas son: debilidad muscular, espasticidad, deterioro de los sentidos del tacto, dolor, ataxia, temblores, alteraciones visuales y del habla, vértigo, disfunción urinaria, trastornos intestinales, disfunción sexual, depresión, euforia, problemas cognitivos y fatiga, entre otros.

Es una enfermedad multifactorial, ya que en su desarrollo intervienen distintas causas ambientales (virus y toxinas), genéticas, inmunológicas y otras que aún se desconocen. Esta heterogeneidad en su génesis le confiere un alto grado de dificultad para establecer el tratamiento adecuado porque hay muchas diferencias en la forma en que los pacientes la desarrollan. Los avances en el futuro van encaminados a predecir la evolución de la enfermedad y, tal como ocurre con enfermedades como el cáncer, personalizar al máximo cada terapia.

La genética es un ejemplo. Puede ayudar al neurólogo a cambiar el curso de la enfermedad, así como facilitarle una terapia que evite los efectos secundarios y minimice los casos en los cuales no es útil. Los avances en este campo son evidentes. Investigadores del Vall d'Hebron Instituto de Investigación acaban de publicar en "Journal of Inmunology" el descubrimiento de un gen, localizado en el cromosoma 10 y con el nombre de "perforina", implicado en el desarrollo de una variante de la esclerosis múltiple que afecta, sobre todo, al sexo masculino. De todos modos, es un gen relacionado con los mecanismos que provocan las lesiones y no supone, por ahora, un cambio en el curso de la enfermedad.

ESCLEROSIS MÚLTIPLE Y PSICOTERAPIA

En una mesa redonda acerca de "Intervención Multidisciplinar en Esclerosis Múltiple", representantes de AEDEM-COCEMFE (Asociación Española de Esclerosis Múltiple) y de ADEMM (Asociación de Esclerosis Múltiple de Madrid) defendieron el uso de la psicoterapia entre el equipo multidisciplinar del tratamiento de la enfermedad. Los expertos aseguran que médicos rehabilitadores, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas, trabajadores sociales, neurólogos y médicos de Atención Primaria deben acompañarse de psicólogos y neuropsicólogos en todo el proceso.

El recurso de esta disciplina no se justifica solo por la afección lógica en el paciente y en su entorno laboral, familiar y social. Hasta que se conoce el diagnóstico definitivo, el paciente vive una etapa de confusión, incomprensión y emociones intensas por los cambios bruscos que ocurren en su vida. El psicólogo debería centrarse en trabajar el impacto emocional tras el diagnóstico, prevenir el control del estrés derivado de la enfermedad, informar y asesorar en conflictos familiares, ayudar en la reintegración de la vida social y fomentar la autonomía.´

Eroski Consumer

Previniendo la demencia senil

Ejercitar la mente no sólo mantiene el cerebro en forma, sino que frena el proceso de pérdida de facultades propio de la edad.

El deterioro cognitivo leve, más conocido como demencia senil, es un problema común al 16% de la población mayor de 70 años. Los afectados sufren pequeñas pérdidas de memoria, trabas con el lenguaje y, en general, mayor dificultad para razonar. El escaso diagnóstico clínico se debe a que, a menudo, se excusa el trastorno por la edad. No obstante, los datos señalan que el 50% de las personas diagnosticadas desarrollan Alzheimer durante los siguientes cinco años. Además, los resultados de los últimos estudios revelan que para mantener el cerebro en forma hay que ejercitarlo y que algunas vitaminas tienen un papel relevante en la prevención del deterioro cognitivo.

Médicos y científicos de todo el mundo lo recuerdan: la mejor forma de mantener el cerebro en perfecto rendimiento es utilizarlo. La mente necesita entrenamiento y conviene ejercitarla. Leer, hacer pasatiempos, realizar juegos de memoria y mantener una vida social activa. Esta relación entre el ejercicio del cerebro y su correcto funcionamiento es de vital importancia en personas de edad avanzada, ya que puede resultar clave para combatir el deterioro cognitivo leve y, en algunos casos, la enfermedad de Alzheimer.

Estudios recientes aseguran que entrenar la mente mantiene el cerebro en forma y, al mismo tiempo, evita su deterioro, es decir, frena el proceso de pérdida de facultades propio del envejecimiento.

Sudokus para prevenir el Alzheimer

Aunque aún se desconoce la razón de este fenómeno, una nueva línea de investigación parece desvelar en parte el enigma. En un estudio llevado a cabo por científicos del Instituto Cajal (Madrid), publicado en la revista de neurobiología "Neuron", se ha detectado que una proteína conocida como IGF-1 (Insuline-like growth factor-1) desempeña un papel fundamental en el mantenimiento del cerebro. Es un péptido que actúa como una hormona: excita y promueve el desarrollo cerebral de las zonas que más se utilizan.

Al leer, escribir, relacionarse con el entorno o hacer sudokus, el cerebro capta esta hormona del torrente sanguíneo y, de manera automática, las neuronas empiezan un proceso de autoprotección, supervivencia y desarrollo que garantiza el funcionamiento adecuado de la mente. Los investigadores señalan que IGF-1 es una proteína común a casi toda la escala evolutiva animal y, en numerosas especies, juega un papel crucial en el desarrollo del organismo, su renovación y el envejecimiento.

Para comprobar los efectos de esta hormona, los investigadores utilizaron ratones de laboratorio como modelo experimental y comprobaron sus respuestas neuronales después de tocarles un bigote. Confirmaron que tras estimular éste y desarrollarse la actividad neuronal correspondiente, las neuronas excitadas captaban automáticamente la hormona presente en sangre. En cambio, si se bloqueaba la actividad neuronal y después se tocaba un bigote al ratón, las neuronas no se excitaban y, por tanto, no captaban la hormona del torrente sanguíneo.

El mecanismo molecular de este proceso es complejo, pero se explica por la presencia de otros péptidos que acompañan a la hormona, los cuales evitan que se una a su receptor, es decir, la inactivan. Por este motivo, la IGF-1 sólo se activará si hay una estimulación neuronal que provoque la separación de la hormona y los otros péptidos protectores. De este modo, el cerebro garantiza la supervivencia de las zonas más utilizadas y, a su vez, permite el deterioro de las zonas menos excitadas. Para mantener el cerebro en rendimiento óptimo hay que estimularlo. Así se garantiza que la hormona llegue de forma correcta a las neuronas.

Vitaminas en la prevención del deterioro cognitivo

Un estudio realizado en la Universidad de Oxford y publicado en la revista "PLoS One" (Public Library of Sciences One) demuestra que el consumo de elevadas dosis de vitamina B6 reduce a la mitad la velocidad de avance del deterioro cognitivo leve (DCL). Éste es un descubrimiento importante y beneficioso, sobre todo, para personas de edad avanzada con problemas leves de memoria, ya que el DCL es un factor de riesgo del Alzheimer. Los investigadores trabajaron con 217 voluntarios mayores de 70 años con problemas de memoria y DCL.

Para el estudio, dividieron de forma aleatoria y mediante técnicas de doble ciego a los voluntarios en dos grupos. A los componentes del primero se les administraron unas píldoras denominadas Trio Be Plus, que contenían altas dosis de vitamina B6, vitamina B12 y ácido fólico. Al segundo grupo se le administró placebo. El tratamiento duró 24 meses y los resultados demostraron que las personas tratadas con las píldoras Trio Be Plus reducían a la mitad la tasa de disminución del volumen de su cerebro, propia del DCL.

Para determinar estos resultados, se utilizaron imágenes de resonancia magnética nuclear y un test cognitivo al finalizar el periodo de tratamiento. En el cuestionario también se comprobó una correlación entre una mayor velocidad de reducción del volumen cerebral y una puntuación inferior en la prueba. Aunque no todos los voluntarios terminaron el tratamiento, no se detectaron diferencias significativas entre los efectos secundarios del grupo placebo y el grupo tratado.

VITAMINA B6

Estudios realizados con anterioridad ya relacionaban la vitamina B6 con los niveles plasmáticos de un aminoácido conocido como homocisteína. Esta vitamina es un controlador de la concentración del aminoácido en sangre. Cuando está en concentraciones elevadas, se considera un factor de riesgo del Alzheimer, de modo que una deficiencia de B6 en la dieta podría estar relacionada con el riesgo de padecer la enfermedad.

Por otro lado, una revisión de varios estudios publicada por la Colaboración Cochrane Plus apunta que la vitamina B6, además de estar relacionada con el DCL y el Alzheimer, podría jugar un papel clave en otras patologías neuropsiquiátricas como migrañas, convulsiones, dolor crónico y depresión. Son unos resultados relevantes, si se tiene en cuenta que los estudios epidemiológicos apuntan que en las dietas de los ancianos, en general, hay déficit de vitamina B6.

TERESA ROMANILLOS/Eroski